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viernes, 26 de septiembre de 2014

Sólo tú puedes lograr tu Felicidad


A continuación extractos del artículo sobre la presentación realizada por el médico, terapeuta y escritor Jorge Bucay, de su libro “Rumbo a una vida mejor. Palabras que inspiran (RBA)”.

Rosa Ferriol Palma comenta y cita lo dicho por Jorge Bucay:

-      "Ser feliz no es estar alegre. La felicidad tiene que ver con poseer una serenidad interior".

-      "Nadie más que tú mismo puede hacerte feliz. Tu felicidad depende de ti". Y es que ser feliz "no es un derecho, es una obligación".

Hay tres obligaciones en esta vida:

-      "Ser feliz, trabajar para ser la mejor persona que uno puede ser y ayudar a otra persona a que cumpla con la obligación de ser feliz y de que trabaje para ser la mejor persona que pueda ser".

Y en la misión para encontrar la felicidad, su mejor consejo es que hay que ser uno mismo y tomar su propio rumbo, no el que impone la sociedad.

-      "Hace falta dejar de fingir y ser quien uno es de verdad"

Referencia:
-      Citado en: Rosa Ferriol Palma , “Jorge Bucay: ´Nadie puede hacerte feliz más que tú mismo´”, http://www.diariodemallorca.es/sociedad-cultura/2014/09/20/jorge-bucay-nadie-hacerte-feliz/963100.html?utm_source=rss,  21 Septiembre 2014
-      Imagen obtenida de: http://desmotivaciones.es/3153008/Mi-felicidad-solo-depende, 26 Septiembre 2014.

 

martes, 23 de septiembre de 2014

La Felicidad humana y animal


A continuación, extractos de un artículo en que el filósofo y poeta Arthur Schopenhauer nos explicar sobre la felicidad humana y animal:

“Por múltiples que sean las formas en las que la felicidad y la infelicidad del hombre se le presentan, y por mucho que le estimulen a perseguir la primera y a huir de la segunda, la base material de ambas es el placer o el dolor físico. Esta base es muy exigua: es la salud, el alimento, la protección de la humedad y del frío y la satisfacción sexual, o bien, por el contrario, la falta de todas estas cosas. Por consiguiente, el hombre no tiene, en cuanto a placer físico real, más que el animal, a no ser eventualmente, puesto que su sistema nervioso, mucho más potenciado, es capaz de intensificar las sensaciones de placer- y, por tanto también, las de dolor. (…)

En el hombre:
En el hombre cualquier cosa se ve ampliamente potenciada por el pensamiento de lo que está ausente y de lo que está por venir, que es el que da entrada en la existencia a la preocupación, al miedo y a la esperanza. Éstas, después, lo inquietan más fuertemente que la realidad presente de los placeres o de los sufrimientos.

En el animal:
A los animales le falta el condensador de las alegrías y de los dolores que por ello no pueden acumularse, como sucede en el hombre mediante el recuerdo y la previsión. En el animal, el dolor del presente, incluso si se repite innumerables veces, una tras otra, permanece siempre como la primera vez, dolor del presente, y no puede verse sumado a otros. De ahí la envidiable falta de preocupaciones y la tranquilidad de ánimo de los animales.

Las diferencias:
El hombre aumenta sus necesidades, que originariamente son sólo poco más difícilmente saciables que las del animal, y lo hace con el propósito de aumentar el placer: de ahí el lujo, las golosinas, el tabaco, el opio, las bebidas alcohólicas, la pompa externa, y todas las demás cosas de este tipo. Después, siempre por efecto de la reflexión, se añade una fuente de placer y, por tanto, de sufrimiento que mana sólo para él y que le ocupa en una medida incomparablemente mayor, casi más que cualquier otra cosa, o sea, la ambición y el sentimiento del honor y de la vergüenza. (…)

Los animales están mucho más satisfechos que nosotros de la mera existencia (…) La vida del animal contiene menos dolores, pero también menos alegrías, que la vida humana. Ello se debe, ante todo, al hecho de que la vida del animal está, por un lado, libre de la preocupación y de la angustia con los tormentos que las acompaña, pero, por otro lado, le falta también la esperanza, y por eso no participa de las anticipaciones de un posible futuro gozoso que produce el pensamiento junto con la fantasía beatificante que lo acompaña, y que nos proporciona, por la fuerza de la imaginación, la mayor parte de nuestros mejores placeres y alegrías. (…)

El aprendizaje:
Los animales pueden parecernos, comparados con nosotros bajo una cierta perspectiva, como realmente sabios por su tranquilo e imperturbable disfrute del presente. El animal es el presente personificado. La evidente serenidad de ánimo de la que ellos participan cubre con frecuencia de vergüenza nuestra condición, tan inquieta e insatisfecha a causa de nuestros pensamientos y preocupaciones.

Debemos dar gracias a la enseñanza de nuestros hermanos menores, de vivir y disfrutar del presente.

Referencia:
-      Citado en: Canal44.com, “Schopenhauer: Sobre la felicidad humana y animal”, http://canal44.com/?p=19493, 10 Septiembre 2014.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Tú estás a cargo de tu Felicidad


Regina Brett, en su libro de editorial Plantea: “DIOS nunca parpadea” nos dice: “Tú estás a cargo de tu Felicidad. Tú eres el director de tu alegría”.

Nos explica:

Los seres humanos no tenemos la capacidad de leer la mente. Estaríamos mucho más contentos si pudiéramos leer nuestra propia mente y nos hiciéramos cargo de nuestras propias necesidades y deseos.

Cuando alguien te pregunte qué quieres, en vez de negar que tienes deseos, en vez de esconder el deseo de tu corazón por miedo a no obtenerlo, dale alternativas de qué cosas te haría realmente feliz. Así estas barajado el naipe a tu favor.

En la vida debe tomar la responsabilidad de tu propia felicidad, porque nadie más tiene el poder de hacerte feliz. Concentra tu energía en diseñar la vida que quieres, en lugar de esperar a que alguien más aparezca y te la ofrezca en bandeja. Descifra lo que te hace feliz y elígelo todos los días.

No depende de nadie más en el planeta hacerte feliz. Depende de ti y sólo de ti. Y todo empieza eligiendo ser feliz. Siempre diciendo: ¡Quiero ser feliz!. Sin “peros que valgan…”. Porque todo depende de ti.

Aquí y ahora elige la felicidad. En todo momento respóndete: ¿Qué haría en este momento para ser feliz?. Y hazlo, practica ser feliz. Actúa como si lo fueres. Convierte “ser feliz” en parte de tu rutina diaria.

Visualiza tu día ideal y vívelo. Diseña un día soñado para ti y solamente para ti.  Y vívelo.

Hazte cargo de tus propias necesidades y deseos, y ya no estarás depositando expectativas desesperadas en otros.

Acepta y celebra que estas a cargo de tu propia felicidad. Has sido designado oficialmente director de tu destino.

Puedes ser feliz o puedes ser miserable. Se requiere la misma cantidad de esfuerzo. ¡Elige ser feliz!

Referencia.
-          Citado en: Regina Brett, "DIOS nunca parpadea"",  8va. Edición, ene-2014, Editorial Planeta Chilena S.A., Santiago, Chile, pp136.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Los pasos para lograr la Felicidad


A continuación se presenta un extracto del artículo de Ángela Bernardo que dice relación con los pasos para lograr la felicidad proporcionados por Martin Seligman, considerado el padre de la psicología positiva.

Los cinco pasos identificados por Seligman que separan nuestra vida actual de la auténtica felicidad son:

-      Sentir emociones positivas (placer)
-      Vivir con entrega (disfrutar el momento presente)
-      Dotar a nuestra vida de sentido
-      Lograr las metas que nos proponemos
-      Establecer y mantener relaciones estables con las personas que tenemos al lado

Referencia:
-      Citado en: Ángela Bernardo, “Muerte a la ciencia de la felicidad”, http://alt1040.com/author/ngelabernardo, 29 Agosto 2014.

jueves, 28 de agosto de 2014

La clave de la Felicidad en nuestro tiempo


A continuación, el médico, escritor y conferencista indio Deepak Chopra  nos explica la esencia de los desafíos y la clave para lograr la felicidad en nuestro tiempo:

El propósito de la vida es ser felices pero, en un mundo complicado como el de hoy en día, resulta una meta prácticamente imposible de alcanzar. La sociedad refuerza la creencia de que la plenitud equivale a alcanzar el éxito, la riqueza y las buenas relaciones. Sin embargo, es justo al revés: el éxito en la vida es el resultado, un producto de la felicidad, y no su causa.

Debemos aprender a vivir conscientemente de manera clara y natural para que la felicidad deje de ser un rehén de causas externas para convertirse en una experiencia interna.

Referencia:
-      Citado en: Deepak Chopra, “la Receta de la Felicidad – Las siete claves de la felicidad y la iluminación”, Random House Mondadori, S.A., España, 2011, contratapa.
-      Imagen obtenida de: http://allartsgallery.com/paintings/774-dimanche-sur-la-route-de-l-ovalie, 27 Agosto 2014.

jueves, 21 de agosto de 2014

De los tipos de Felicidad


A continuación extractos del artículo de Juan del Carmelo, seglar de la congregación del Carmelo Teresiano, que es autor, editor y responsable del Blog “El Blog de Juan del Carmelo”:

Nos dice:

Del anhelo se ser Feliz
Los seres humanos, nacemos, vivimos y morimos…, con un anhelo de felicidad que nunca acabamos de satisfacer. Todos deseamos ser felices y los que somos creyentes, no solo en esta vida, sino también en  la otra que esperamos, pues por algo somos creyentes en su existencia y en la de Dios. “Recuerdo aquella vieja canción argentina que decía: “… El que tiene un peso, quiere tener dos, el de los cuarenta va por los cincuentas y el de los cincuenta va por los cien… Todos queremos más…más y más”· Y es que con respecto al ansia de felicidad, el ser humanos es el perfecto ser insatisfecho total, nada le calma su deseo.

Del engaño del dios dinero
Y este insatisfecho deseo de felicidad es lo que le lanza al hombre a darle un culto idolátrico al dios dinero, porque él cree que no lo tiene en cuantía suficiente, que todas sus desdichas derivan de la carencia de dinero y piensan que el dinero da la felicidad, lo cual es una falacia. Otros que han conseguido fortunas de dinero, desengañados de esa idea de que el dinero da la felicidad; su amor al dinero es tal, que no se atreven a decir la realidad de que el dinero no da la felicidad y cínicamente dicen: Bueno el dinero no da la felicidad, pero ayuda a conseguirla, lo cual es otra falacia.

De la Felicidad eterna
Nadie puede conseguir en esta vida una perfecta felicidad, entre otras razones por que la felicidad para ser perfecta ha de ser eterna, o al menos durar, el periodo de vida de una persona. Y uno se pregunta ¿Acaso hay alguien que pueda decir que ha sido feliz en todos los momentos de su vida? Evidentemente esa persona no existe. Se suele decir, que: no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. Pues bien esa hipotética persona que nada necesita, puede ser plenamente feliz, porque sus relaciones con los demás, estos, más de una vez le amargarán la vida y además quien garantiza que jamás va a tener ni un simple dolor de muelas.

Todo este problema del ansia de felicidad con la que nace el hombre, es el resultado de la impronta divina, del anhelo de felicidad, con que Dios lo ha creado. Dios nos ha creado a su imagen y semejanza, para que así poder ser eternamente felices compartiendo su gloria y esa felicidad eterna que nos espera, es la que busca el hombre en este mundo y naturalmente no la encuentra. En este mundo lo que el hombre pretende es encontrar un sustitutivo de esa felicidad, que no conoce y trata de conformarse con una caricatura de la felicidad real que le espera. Pero nunca lo logra.

De los tipos de Felicidad
Son dos clases de felicidad muy distintas la que nos espera, de la que aquí abajo buscamos, porque entre otras diferencias, la felicidad en este mundo es buscada para satisfacer más a un cuerpo material que a un alma espiritual. Cuando abandonemos este mundo, nuestro actual cuerpo material se quedará aquí y será nuestra alma, la que ascienda a los cielos, que es una forma figurativa de hablar, pues el  alma irá a su mundo espiritual que es de donde procede y donde se encuentra su Señor y Dios.

Debíamos pues de distinguir, entre la felicidad celeste que nos espera y la felicidad de este mundo y de las varias diferencias que existe entre estas dos clases de felicidades, es la de que el deseo de la llamémosla felicidad celeste, siempre se realiza, nunca va a producir insatisfacción y es eterno. Mientras que el deseo de la felicidad mundana puede producir insatisfacción si no se cumplen, sus expectativas. Está claro pues que el deseo satisfecho produce felicidad y por el contrario el deseo insatisfecho, produce infelicidad. 

De la Felicidad mundana
Centrándonos en la felicidad mundana hay un término asimilado a felicidad que es el de placer y hay que distinguir  porque una cosa es felicidad y otra es el placer. En el deseo satisfecho se puede dar el placer y felicidad, pero ambas cosa son diferentes. De la misma forma que el sufrimiento puede no ser tristeza, el placer puede no ser felicidad. Para el arzobispo norteamericano de Rochester, Fulton Sheen, en su libro “El pizarrón del ángel”, nos dice que hay aquí: “un mundo de diferencias entre los dos conceptos. Entre el placer y la felicidad. El placer pertenece al cuerpo; la alegría a la mente y al corazón. La “langosta al Jeréz”, por ejemplo, da placer a muchas personas, pero ni los más fanáticos de la langosta dirían que les hace felices”.

El deseo satisfecho indudablemente produce felicidad, pero siempre de acuerdo con la naturaleza del deseo. Si el deseo es terrenal, la felicidad que producirá será también terrenal y pasajera, si por el contrario el deseo es de carácter sobrenatural, producirá siempre una felicidad de esta naturaleza. En cuanto a los deseos insatisfechos, los únicos que pueden adquirir esta categoría son los naturales, pues los sobrenaturales siempre serán satisfechos. El que de verdad busca a Dios, siempre lo encuentra.

Referencia:
-      Citado en: Juan del Carmelo, “Placer y felicidad”, http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=37035, 19 Agosto 2014.
-      Imagen obtenida de: http://www.misfrasesdeamistad.com/imagenes-de-pensamientos-positivos/, 21 Agosto 2014.

 

jueves, 14 de agosto de 2014

Carta de Dios a los hombres


Siempre es bueno reflexionar si estamos en un razonable equilibrio del fondo y de la forma. Es relevante para no caer en formalismos desmedidos que nos hacen alejarnos del fondo, o hundirnos en el fondo y perdiendo la visión de un mundo maravilloso que nos ofrece la vida.   

Una maravillosa muestra nos entrega la siguiente “Carta de Dios a los hombres”,  escrita en 1670 por el teólogo y filósofo neerlandés de origen sefardí portugués Baruch Spinoza.

“Querido hijo: ¡Deja ya de estar rezando y dándote golpes de pecho! Lo que quiero es que salgas al mundo a disfrutar tu vida. Quiero que goces, cantes, te diviertas y disfrutes todo lo que he hecho para ti.

Deja de culparme: yo nunca te dije que había nada mal en ti, o que eres un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo. El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis y tu alegría.

Deja de estar leyendo sobre mí, en libros que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, un paisaje, en los ojos de tu hijito, ¡No me encontrarás! Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí cómo debo hacer mi trabajo?

Deja de tenerme miedo. Yo no te juzgo ni te crítico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, pues no hay nada qué perdonar. Si yo te hice con pasiones, limitaciones, sentimientos, necesidades y libre albedrío, ¿Cómo puedo castigarte por ser cómo eres? ¿Crees que yo crearía un lugar para quemar a mis hijos que se porten mal, por toda la eternidad? ¿Qué clase de Dios loco puede hacer eso?

Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Pon atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía. Esta vida es lo único que tienes y lo único que necesitas.

Te he hecho libre, sin premios o castigos. Eres libre para crear en tu vida un cielo o un infierno. Vive como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, amar y existir. Así habrás aprovechado la oportunidad que te di.

Sólo te preguntaré: ¿Te gustó? ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste? Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo y que este mundo está lleno de maravillas”.

Referencia:
-      Citado en: Jaime Luis Gutierrez, “Carta de Dios a los hombres”, http://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/jaime-luis-guitierrez/199274-carta-de-dios-a-los-hombres, 9 Marzo 2013.
-      Imagen obtenida de: http://javierils.com.ar/tag/oracion/, 14 Agosto 2014.