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jueves, 21 de septiembre de 2017

Soy feliz… somos felices… planeta feliz

Resumen:
Se propone extender el alcance de lo declarado por John F. Kennedy a la juventud, al planeta:
 
No te preguntes qué puede hacer tu planeta por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tú planeta.
 
Se plantea que si llevamos a cabo algunas actividades en los diferentes planos de coexistencia del ser humano, contribuiremos a crear nuestros propios jardines de la felicidad, que en conjunto con los jardines de nuestro hogar y nuestros vecinos… y de nuestros vecinos…, se convertirán en un paraíso aquí en la tierra.
 
¿Qué está pasando en nuestro planeta?
Siempre me ha llamado la atención lo manifestado por John F. Kennedy (1917-1963) - Trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, a la juventud (1):
 
“No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tú país”.
 
Quizás deberíamos ampliar el alcance del mensaje a nuestro querido planeta tierra:
 
No te preguntes qué puede hacer tu planeta por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tú planeta.
 
El pensar en este mensaje no es por simple curiosidad, sino que es al conocer lo que está sucediendo en los diferentes países y que está afectando a nuestro planeta: terremotos, erupciones de volcanes, huracanes, inundaciones por lluvias torrenciales, sequías por calores extremos, etc., etc.
 
El físico Stephen Hawking (1942 - ) – Físico Teórico y divulgador científico británico, ha realizado recientemente una declaración muy radical (2):
 
“Debemos abandonar la Tierra de aquí a 100 años”
 
Por las intervenciones de los seres humanos en la tierra, algunos piensan seriamente que “estamos destruyendo nuestro planeta”, pero creo que es más correcto decir que “nos estamos destruyendo nosotros mismos”. La tierra está buscando un nuevo equilibrio y que al lograrlo pueden generar condiciones ambientales que sean muy poco compatible para la vida de los seres humanos.
 
¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros?
Una respuesta que puede parecer muy sencilla, pero que encierra una gran verdad y es que cada persona debe trabajar para ser feliz, porque si logramos que cada uno contribuya con un pequeño jardín de felicidad, podemos lograr vivir todos como en un paraíso en la tierra.
 
¿Qué significa trabajar en nuestro jardín?
Sabemos que el cultivar un jardín es aplicar la Ley del Sembrador, que significa que lo que sembramos cosechamos.
 
Esta ley que normalmente la aplicamos en el plano terrenal (físico) nos dice que debemos sembrar, abonar y sobre todo cuidar lo sembrado para que las malezas que siempre están presente sean eliminadas y así lograr una buena cosecha.  
Se invita que lo aprendido al cultivar un jardín terrenal, nos permite aplicarlo para ser jardineros de nuestro corazón, de nuestra mente y de nuestra alma y así lograr que nuestra felicidad sea más duradera (3).
 
Indudablemente que nuestra contribución individual es muy significativa, porque así lograríamos vivir todos en un paraíso terrenal.
 
¿Cómo podemos lograrlo?
Nos podemos convertir en jardineros en los diferentes planos en que coexiste el ser humano, y podemos trabajar de acuerdo al Modelo MIFE – Modelo integrado de la Felicidad (4), llevando a cabo las siguientes actividades:
 
Plano físico: Cuidar nuestra naturaleza y cuidarnos a nosotros mismos.
Todos tenemos la sensibilidad de cómo cuidar la naturaleza, siendo un aspecto sencillo pero muy relevante como el de usar sólo lo que necesitamos o como dice el dicho popular: “agua que nos ha de beber, déjala correr”
 
El cuidarnos a nosotros mismos debe considerar el nutrirnos lo más natural y adecuadamente posible. A su vez, el de ejercitar nuestros cuerpos, como por ejemplo paseando y disfrutando de tantos parajes maravillosos que nuestro planeta tiene.
 
Si debemos tener presente de “cortar las malezas” que hacen que las buenas semillas no logren crecer y desarrollarse. Malezas como los vicios que nacen de los placeres, que en variadas ocasiones no podemos controlar y nos hacen sus esclavos.
 
Plano emocional: Relacionarse y tener una actitud positiva.
Que significativo para la felicidad es aprender a relacionarnos adecuadamente con todo el mundo. Con nuestros familiares, con nuestros amigos, con nuestros vecinos… entre todos los habitantes de nuestro planeta.
 
La actitud positiva es como los “anteojos o gafas” que nos ponemos todos los días. Se imaginan que nos colocamos aquellos anteojos o gafas que nos permiten ver nuestra tierra como un jardín tapizado de bellas flores. Y lo podemos ver porque lo queremos y porque lo miramos con nuestros corazones.  
 
En este plano debemos tener presente el “cortar las malezas”, como la tristeza, el rencor, la envidia y unas cuantas malezas más.
 
Plano mental: Pensamiento positivo y el fluir.
Nuestra mente es una de las herramientas más poderosas que tiene el ser humano y que siempre está disponible, y que podemos trabajar enfocándola en los pensamientos positivos para el logro de nuestros desafíos.
 
Indudablemente que debemos pensar que nuestra tierra es maravillosa y que con la contribución de todos lograremos tener un paraíso terrenal. Para estos debemos fluir en nuestros quehaceres, en el que cada uno debe hacer su trabajo de la mejor forma posible, con entusiasmo y pasándolo bien, lo que se detecta al convertir los días en sólo segundos.
 
Tener la precaución de cortar las malezas mentales como la prepotencia, el mal humor, y el vivir pensando en el ayer o en el mañana y olvidándose de vivir el hoy.
 
Plano espiritual: El perdón y la gratitud
Por nuestras imperfecciones de ser humano, siempre estamos cometiendo errores y por eso es fundamental el aprender a perdonar, tanto a los demás como también a nosotros mismos. Que maravilloso es poder “desocupar” nuestra mochila que cargamos todos los días y que podríamos alivianar con el perdón.
 
Se imaginan cuando regalos recibimos todos los días de nuestro Padre Supremo, los que muchas veces no tenemos consciencia porque no hemos realizado nuestro ejercicio de gratitud. Ejercicio tan simple pero tan poderoso como anotar todos los regalos recibidos y agradecer por ellos.
 
Nuestras malezas espirituales que necesitamos cortar son nuestros pecados, nuestros odios, nuestra falta de gratitud, la falta de confianza en el amor de Dios.
 
¿Qué lograremos?
Si realizamos las actividades en los diferentes planos, estaremos contribuyendo a crear nuestros propios jardines, que en conjunto con los jardines de nuestro hogar y nuestros vecinos… y de nuestros vecinos…, se convertirán en un paraíso aquí en la tierra.
 
Es importante el orden, primero debo yo ser feliz y después podré contribuir y ayudar a que los demás sean felices y así tener un planeta feliz.
 
Un abrazo,
 
 
 
 
 
 
Referencias:
-      (1) “Frases y Citas Célebres de John F. Kennedy (86 frases)”, https://akifrases.com/autor/john-f.-kennedy, consultado 21 septiembre 2017.
-      (2) “Stephen Hawking, lapidario: “Debemos abandonar la Tierra”, http://www.eldinamo.cl/mundo/2017/09/12/stephen-hawking-lapidario-debemos-abandonar-la-tierra/, 12 septiembre 2017.
-      (3) Víctor Hugo Ramón Vergara Medina, “Cultiva tu jardín, que te dará Felicidad”, http://prisma101-1.blogspot.cl/2017/07/cultiva-tu-jardin-que-te-dara-felicidad.html, 24 julio 2017.
-      (4) Víctor Hugo Ramón Vergara Medina, “Sensibilidades sobre la Felicidad y el Modelo MIFE”, http://prisma101-1.blogspot.cl/2017/04/sensibilidades-sobre-la-felicidad-y-el.html, 18 abril 2017.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Efecto de las circunstancias de la vida en la Felicidad

Resumen:
Se presentan antecedentes de la influencia de las circunstancias externas de la vida en los niveles de felicidad de las personas, según especialistas del tema.
 
Normalmente no le damos mayor importancia, pero son aspectos que nos suceden en la vida y debemos conocerlos y estar preparados de cómo reaccionar.
 
Aprenderemos que si bien no tenemos control sobre las circunstancias de la vida, si depende de nosotros de cómo reaccionamos.
 
Circunstancias de la vida:
La circunstancias externas de la vida son aquellas cosas que nos ocurren y que no tenemos control, como el nacer en un país determinado, el que te digan algo negativo o cuando el bus que viajas llega atrasado, etc., etc.
 
Una interesante interrogante es conocer cuánto influyen estas circunstancias de la vida en nuestra felicidad y cómo aprender a comportarnos.
 
La Felicidad según Sonja Lyubomirsky:
De acuerdo a la especialista Sonja Lyubomirsky, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de California, la felicidad es influenciada fuertemente por un componente genético, que alcanza a un 50%, un componente circunstancial que alcanza un 10% y que tiene un componente de la voluntad de las personas que pondera un 40%.
 
En palabras de Sonja Lyubomirsky (1):
 
Un 50 por ciento de las diferencias entre los niveles de felicidad de las personas depende de su valor de referencia determinado genéticamente.  Cada uno de nosotros nace con un valor de referencia para la felicidad determinado, que tiene su origen en nuestra madre o nuestro Padre biológico, o en los dos, y es un punto de referencia o un potencial para la felicidad al cual siempre regresamos, incluso después de grandes contratiempos o triunfos.
Tan sólo alrededor del 10 por ciento de la discrepancia en nuestros niveles de felicidad se explica por las diferencias en las circunstancias de la vida o sus situaciones, es decir, porque seamos ricos o pobres, estemos sanos o enfermos, etc.
El 40 por ciento restante obedece a nuestro comportamiento. Por consiguiente, la clave de la felicidad no consiste en cambiar nuestra constitución genética, ni en cambiar nuestras circunstancias, sino en nuestras actividades deliberadas de todos los días. Tenemos el 40 por ciento de oportunidades para aumentar o disminuir nuestro nivel de felicidad a través de lo que hacemos en nuestra vida cotidiana y de nuestra manera de pensar.
 
Por ser las circunstancias de la vida el porcentaje menor, no le damos la importancia como a los restantes componentes, pero son aspectos que nos suceden en la vida y debemos conocerlos y estar preparados para reaccionar de la mejor forma.
 
Las circunstancias de la vida según Martin Seligman:
El psicólogo Martin Seligman es considerado el padre de la psicología positiva, nos dice (2):
 
Existen circunstancias externas que son imposibles de cambiar o poco prácticos, pero se puede aprender a reaccionar adecuadamente a ellos.
 
Si desea elevar de forma duradera su grado de felicidad cambiando las circunstancias externas de su vida, debería hacer lo siguiente:
 
1.           Vivir en una democracia sana, no en una dictadura empobrecida (gran efecto)
2.           Casarse (efecto intenso, pero quizás de relación no causal)
3.           Evitar acontecimientos negativos y emociones negativas (sólo efecto moderado).
4.           Forjarse un entramado social rico (efecto intenso, pero quizás de relación no causal)
5.           Acercarse a la religión (efecto moderado)
 
Sin embargo, con respecto a la felicidad y la satisfacción con la vida, no hace falta que se moleste en hacer lo siguiente:
 
1.           Ganar más dinero (El dinero tiene un efecto escaso o nulo y las personas más materialistas son menos felices)
2.           Gozar de buena salud (La que importa es la salud subjetiva, no la objetiva)
3.           Elevar al máximo tu nivel de estudios (ningún efecto)
4.           Cambiar de raza o trasladarse a un clima más soleado (ningún efecto).
 
Como lo dice Martin Seligman, para las circunstancias externas de la vida hay que aprender a reaccionar adecuadamente, y una forma es aplicando el principio 90 /10.
 
Principio 90/10 :
El principio 90/10 es atribuible al escritor y conferencias Stephen Covey, autor del libro “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”.
 
Revisaremos este principio con un ejemplo de circunstancias de la vida, que nos permitirá sensibilizarnos y aprender la mejor manera de reaccionar (3):
 
Estás desayunando con tu familia. Tu hija da vuelta una taza de café y saltan gotas en tu camisa blanca con la que vas al trabajo.
-      Tú maldices.
Regañas severamente a tu hija porque te manchó tu camisa.
-      Tu hija se pone a llorar.
-      Después de regañar a tu hija, críticas a tu esposa por colocar la taza demasiada cerca de la orilla de la mesa.
Y sigue una batalla verbal.
-      Tú gritas y maldices… y vas a cambiarte la camisa.
Cuando regresas, encuentras a tu hija sigue llorando y no ha terminado su desayuno y se atrasa en salir a tomar el bus. Tu hija pierde el autobús.
-      Tú esposa se despide y parte inmediatamente para su trabajo.
-      Tú esperas a tu hija que termine su desayuno y la llevas al colegio. Debido a que tú ya estas atrasado, manejas a 80 Km por hora en zona de velocidad máxima de 50 Km por hora.
-      Después de 15 minutos más de retraso y obtener una multa de tráfico, llegas al colegio.
-      Tú hija corre a la escuela sin decirte adiós.
-      Después de llegar a la oficina una hora tarde, te das cuenta que se te
olvidó el maletín.
Tú día empezó terrible. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansías llegar a tu casa.
-      Cuando llegas a tu casa, encuentras un “pequeño” distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija.

Si te preguntaran: ¿Por qué tuviste un mal día? ¿Qué responderías?:

A) ¿Tú hija lo causó?
B) ¿Tú esposa lo causó?
C) ¿El policía lo causó?
D) ¿Tú lo causaste?
E) ¿El café lo causó?

Ya ha pasado por tu mente que la respuesta es la “D”.  Pero… ¿Por qué?. Y también intuyes que fue debido a la forma cómo reaccionaste en la mañana. Que lo sucedido fue determinado por tu reacción. Tú no tenías control sobre lo que pasó con la tasa de café. La forma en cómo reaccionaste esos 5 segundos fue lo que causó tu mal día.
 
Si hubieses conocido y aplicando el principio 90 / 10:
 
-      Tú hija da vuelta una taza de café y saltan gotas en tu camisa. Tú hija está a punto de llorar.
-      Tú gentilmente le dices: “está bien, cariño, sólo necesitas tener más cuidado la próxima vez”.
-      Después de cambiarte la camisa y tomar tu maletín, regresas y miras a través de la ventana y vez a tú hija tomando el
autobús. Ella voltea y te dice adiós con la mano.
 
Dos escenarios diferentes. Los dos empezaron igual. Pero… terminaron diferente. ¿Por qué?. Porque tú realmente no tienes control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se determinó por tu reacción.

¿El resultado?
Millones de personas padecen de estrés que no vale la pena, sufrimientos, problemas y dolores de cabeza. Y se podría evitar al entender y aplicar el principio 90 /10, que nos puede cambiarnos la vida.

¿Cuál es este Principio?
El 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa, el 90% de la vida está relacionado por la forma en como reaccionas.
 
¿Qué quiere decir esto?
Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede. No podemos evitar que el auto tenga una falla, que el avión llegue tarde y tirar por la borda todo nuestro plan, que un automovilista puede obstaculizarnos el tráfico, etc.

No tenemos control de este 10%. El otro 90% es diferente. Tú determinas el otro 90%.

¿Cómo?...
Con tu reacción. Tú no puedes controlar el semáforo en rojo, pero puedes controlar tu reacción. Tú puedes controlar como reaccionas.
 
Si tienes 3 minutos, te sugiero ver el video “El principio 90 /10”, en el link:
 
Lo importante:
Debemos tener siempre presente que si bien no tenemos control sobre las circunstancias de la vida, si depende de nosotros de cómo reaccionamos.
 
Un abrazo,
 

 
 
 
 
 
 
Referencias:
-      (1) Sonja Lyubomirsky, “La ciencia de la Felicidad”, Ediciones Urano S.A., 2008, Barcelona, España, pp39.
-      (2) Martin E.P. Seligman, "La Autentica Felicidad", Ediciones B.S.A., 2011, Buenos Aíre, Argentina, Marzo 2012, pp86.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Invertir en Felicidad produce fantásticos resultados


Resumen:
Se comentan algunos de los antecedentes existentes sobre las evidencias que proporcionan las investigaciones sobre la felicidad, los que indican que primero debemos ser felices para obtener los beneficios en salud, productividad, bienestar y tantos otros, al lograr aumentar nuestros niveles de felicidad.
 

El dilema:
Hay un dilema que conocemos muy bien: ¿Qué es primero el huevo o la gallina?. Este dilema también se da en el tema de la felicidad, que es primero ser feliz y obtener los beneficios o tener los beneficios para ser feliz. 

Las investigaciones sobre el tema, cada vez entregan más evidencias que primero hay que ser feliz y después se obtendrán los beneficios de la felicidad como son la salud, productividad, otros. 

La felicidad y la salud:
Para el caso de la salud, de acuerdo al artículo “La ciencia confirma que la Felicidad nos da salud”, se sabe que las investigaciones científicas han demostrado que es la felicidad la que nos hace disfrutar de salud y es citado a Deepak Chopra (1946 - ) Médico y Escritor Indio, especialista en la interrelación mente – cuerpo, que nos dice (1): 

“La finalidad de la vida es la expansión de la felicidad. La felicidad es la meta de todas las metas. La mayoría cree que la felicidad es el resultado del éxito, la acumulación de riquezas, la salud o las buenas relaciones interpersonales… esas son sus consecuencias, no su causa”

La felicidad y el trabajo:
A continuación se entregan extractos del artículo “Invertir en felicidad, la tendencia hoy”, que nos proporciona los antecedentes del orden de la felicidad para el caso del trabajo (2):

-     Los expertos en la felicidad hoy aseguran que la ecuación es completamente inversa: primero somos felices y después vienen por añadidura todos los beneficios.

-      Siempre se ha hablado de la felicidad como un sentimiento y de una meta. El postulado del imaginario colectivo es que la felicidad es un trofeo que se consigue a punta de esfuerzo y trabajo: Cuando alcancemos el éxito laboral, vamos a ser felices; cuando nos casemos con la pareja ´ideal´, vamos a ser felices; cuando tengamos el dinero que anhelamos, vamos a ser felices; cuando viajemos, vamos a ser felices. 

Pues no señores, error. Los expertos en la felicidad hoy aseguran que la ecuación es completamente inversa: primero somos felices y después vienen por añadidura todos los beneficios. Esto se aplica a todos los niveles de la vida, pero vamos a enfocarnos particularmente al laboral. La nueva tendencia de ´empresas felices´ propone apropiarse de la felicidad como una filosofía de vida, una actitud, y hacer del bienestar y la felicidad un modo de vida y una inspiración que, sin duda, va a repercutir en la productividad de la organización.  

-      Están comprobados los beneficios que aportan las personas felices a las empresas. El psicólogo Shawn Achor, autor del libro The happiness Advantage asegura que no es lo que está afuera lo que nos da la felicidad, sino la manera como abordamos lo que nos sucede. “Existe la creencia de que lo que nos hace felices es tener éxito, pero cuando uno alcanza una meta siempre quiere más y así la meta de la felicidad nunca va a ser alcanzable, se aleja cada vez más”. 

Así es que es así de sencillo, primero cambiamos nuestra percepción de los sucesos y el mundo exterior para ser felices. No se trata de tener éxito para ser felices, no, el cerebro funciona de forma opuesta: si se eleva el nivel de positivismo en el cerebro, vamos a ser más productivos y mejores, más exitosos. La felicidad eleva los niveles de inteligencia, creatividad y energía, y por tanto, los resultados económicos. El cerebro positivo es 31% más productivo que el negativo, neutro o que actúa bajo presión. Las personas felices mejoran 37% los niveles de ventas y los médicos son 19% más rápidos y precisos en sus diagnósticos. 

-      La premisa es primero la actitud y luego los resultados. El cerebro, como el cuerpo, es un órgano con capacidades inimaginables que se entrena y que aprende. La dopamina que el cerebro libera cuando somos positivos hace que nos sintamos más felices y activa los centros de aprendizaje para que nos adaptemos al mundo de forma diferente. Es una pura decisión que genera un verdadero círculo virtuoso, que debe ser el foco de los empresarios de hoy.  

Nuestra orientación:
De lo señalado, cada vez es más relevante aprender a mejorar nuestro nivel de felicidad. Este camino nos permitirá obtener los beneficios de la felicidad como el mejorar nuestra salud, ser más productivos en nuestros trabajos y tantos otros buenos resultados para nuestro bienestar y felicidad. 

Un abrazo,
 
 
 
 
 
 
Referencias:
-      (1) Citado en: Víctor Hugo Ramón Vergara Medona, “La ciencia confirma que la Felicidad nos da salud”, http://prisma101-1.blogspot.cl/2017/08/la-ciencia-confirma-que-la-felicidad.html, 9 agosto 2017.
-      (2) Citado en: Camila Gonzalez, “Invertir en felicidad, la tendencia hoy”, https://www.merca20.com/invertir-en-felicidad-la-tendencia-hoy/, 1 septiembre 2017.