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viernes, 17 de febrero de 2017

Padrenuestro de la Felicidad

A continuación se presenta el “Padrenuestro de la Felicidad” citado en el http://blogs.periodistadigital.com, con algunas modificaciones para acentuar la parte luminosa y de felicidad de la vida que Dios nos da:
 
Padre nuestro, Te agradecemos y Te llamamos porque Tu energía, Tu aliento vital, Tu imagen está impresa en nosotros tus hijos, que estamos llamados a la fraternidad y la armonía, a la amistad y la felicidad.
 
Tú habitas en nuestra tierra, en nuestro universo y en el cielo de nuestro corazón. Por eso ya no miramos hacia arriba, para poder contemplarte gozosos dentro de nosotros y a nuestro alrededor.
 
Santificamos Tu nombre cuando vivificamos la relación, el amor, la solidaridad con los demás, porque en la creación de dichosas y justas relaciones humanas, tratando con dignidad y respeto a nuestro prójimo, es dónde se demuestra si Te bendecimos a Ti.
 
Que se haga presente Tu reinado, ese otro mundo posible y necesario, más feliz, más fraterno, equitativo y en paz, comprometiéndonos con todos, para que podamos gozar juntos de una nueva vida de dicha, ilusión y bienestar.
 
Que sepamos cumplir Tu voluntad, que es el anhelo de felicidad que anida en nuestros corazones, y que con tu ayuda lleguemos a plenitud como personas, ayudando a la vez a que lo sean los demás.
 
Tanto en la tierra como en el cielo, sabiendo que podemos hacer que la tierra se transforme en cielo, y que el cielo inunde de gozo nuestra tierra, según el programa de vida dichosa al que nos ha invitado Jesús con las Bienaventuranzas.
 
No nos dejes caer en las tentaciones y pruebas, aunque también nos sirven para madurar como personas, permitiendo que sean fuentes de transformación de superación, plenitud humana y felicidad.
 
Sabemos que ganaremos al mal, porque tú serás nuestra fuerza para vencerlo, para que la gente pueda respirar, sonreír, ilusionarse, para seguir viviendo felices y libres.
 
Padre nuestro, ayúdanos a experimentar en nuestra existencia que la Vida, la Bondad y la Felicidad son más fuertes que todo lo demás.
 
Referencias:
-          Citado en: “Padrenuestro de la Felicidad”, http://blogs.periodistadigital.com/otro-mundo-es-posible.php/2017/02/10/padrenuestro-de-la-felicidad, 10 febrero 2017.
-          Imagen obtenida de: http://marialuisarodicio.blogspot.cl/2014/02/padrenuestro.html, 17 febrero 2017.

martes, 7 de febrero de 2017

El ocuparse de ser Feliz


Se reproducen las tres obligaciones del ser humano, propuestas por el escritor argentino Jorge Bucay, que a su vez es psicodramaturgo y terapeuta gestáltico: ser la mejor persona posible, la obligación de ser feliz y de estimular a otros que también lo sean.

Jorge Bucay ha llegado al convencimiento que el hombre tiene tres obligaciones en la vida:

1.   Ocuparse de ser la mejor persona que uno puede ser:
Un gran desafío para nuestra vida es poner todo nuestro empeño en lograr ser la mejor persona. Un trabajo constante y relevante para nuestra existencia.

2.   Ocuparte de ser feliz:
No es un derecho sino una obligación que tienen todas las personas.

3.   Ocuparte de ayudar a que otros se ocupen de ser feliz:
Se debe tener claro que sólo podemos entregar estímulos a otras personas, pero no podemos hacer feliz a otros.

Para llegar a ser la mejor persona, no hay mejores enseñanzas que las entregadas por Jesús a través de los evangelios:

Del Evangelio de Lucas 11, 28:
"Felices los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen"

Para ocuparse de ser feliz, sólo recordar lo expresado por Jorge Luís Borges (1899-1986) - Escritor Argentino:
“He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer... No he sido feliz”.

Debemos prevenir en nuestras vidas evitar cometer el “mismo pecado” que Borges.

En relación al de estimular a las personas para que se ocupen de su felicidad, podemos citar lo expresado por Mario Moreno – Cantinflas (1911 – 1993) - Actor y Comediante Mexicano:
“La primera obligación del ser humano es ser feliz, la segunda es hacer felices a los demás”.

Indudablemente que con sus comedias y su particular humor, siempre nos saca sonrisas y mucha alegría, que son manifestaciones de la felicidad en los planos más terrenales y externos.

Pero, para lograr una felicidad más duradera debemos necesariamente adentrarnos en los planos más internos e invisibles del ser humanos como son los emocionales, mentales y espirituales, los que son propios del ser interior y que estar supeditados a: 

-      Creer y entender que nuestro Padre Supremo nos ha creado para ser felices.

La Madre Teresa de Calcuta decía:
“No ha llave de la felicidad. La puerta está siempre abierta”

-      Pensar y decidir que podemos ser felices.
 
En palabras de Abraham Lincoln (1809 – 1865) – Presidente Estadounidense:
“Casi todas las personas son tan felices como decidan serlo”.

-      Querer ser feliz.

Podemos citar a ese dicho tan válido que es:
“El que quiere… puede”

Son aspectos en los que cada individuo debe trabajar y en los cuales las demás personas sólo pueden aportarnos estímulos.

Puede ver un video en Youtube, activando el link siguiente:

“Los consejos de Jorge Bucay para ser Feliz”

Una invitación muy especial para que se ocupen de estas obligaciones relevantes de la vida y que lo llevaran a mejorar su nivel de felicidad.

Un Abrazo.

Víctor Vergara Medina
Ingeniero, Magister Ciencias y Entrenamiento en Silva Mind Control
Relator de “Taller de la Felicidad”
Director de Blogs sobre la “Felicidad” http://prisma101-1.blogspot.cl/
Correo vvergara101@gmail.com

Referencias:
-      Citado en: Patricia Janiot, “Los consejos de Jorge Bucay para ser Feliz”, https://youtu.be/YNC-oijCKf0,14 noviembre 2013.

martes, 31 de enero de 2017

Las Emociones Positivas y la Felicidad

A continuación se presenta un resumen del artículo de Gerry Velazco, que revisa el modelo de la Dra. Barbara Fredrickson, psicóloga que ha trabajado en la evolución de la felicidad y cuya teoría denominada “broaden and built” considera que la felicidad “amplía” la mente y “construye” nuestra personalidad, y ayuda a explicar como las emociones positivas aumentan nuestras capacidades cognitivas y nos permiten acumular recursos psicológicos para ayudar a neutralizar los períodos menos luminosos (más difíciles) del futuro.
 
La especialista:
La doctora Barbara Fredrickson Lee es profesora del departamento de psicología en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill de Norteamericana y ha trabajado en entender las bases evolutivas de la felicidad y es la creadora de la teoría denominada “broaden and built” (ampliación y construcción).
 
Las emociones:
Toda emoción se asocia, necesariamente, a tendencias de acción específicas, como por ejemplo: luchar o escapar.
 
Se considera que las emociones positivas provocan cambios en la actividad cognitiva, los cuales, en un segundo momento, pueden producir cambios en la actividad física. Amplían el rango de pensamientos y acciones.
 
Según Barbara Fredrickson, tanto las emociones negativas y como las emociones positivas tienen una función adaptativa, pero actúan en escalas de tiempo distintas.
Las emociones negativas como el miedo, la ira o la ansiedad nos preparan para realizar una conducta de supervivencia en una situación de peligro. Nos preparan para una reacción inmediata. En cambio, los beneficios adaptativos de las emociones positivas son a más largo plazo. Las emociones positivas ayudan a construir un conjunto de recursos personales (físicos, intelectuales y sociales) que el individuo puede aprovechar posteriormente para afrontar una dificultad, escogiendo opciones más creativas.
 
El modelo “broaden and built” (ampliación y construcción):
 
 
Este modelo explica la función que cumplen las emociones positivas, en contraposición con la función que se le atribuye a las negativas.
 
El modelo explica los tres efectos secuenciales de las emociones positivas:
-          Ampliación:
Las emociones positivas amplían las tendencias de pensamiento y acción.
 
-          Construcción:
Debido a la ampliación, se favorece la construcción de recursos personales para afrontar situaciones difíciles o problemáticas.
 
-          Transformación:
Esta construcción produce la transformación de la persona, que se torna más creativa, muestra un conocimiento más profundo de las situaciones, es más resistente a las dificultades y socialmente mejor integrado, con lo que llega a una “espiral ascendente” que lleva a que se experimenten nuevas emociones positivas.
 
Emociones Positivas estudiadas:
 
Algunas de las Emociones Positivas que la Dra. Fredrickson ha estudiado:
 
1.   Alegría:
La alegría se experimenta como radiante y ligera, los colores parecen más vivos, caminas con fuerza, tu cara se ilumina con una sonrisa y un brillo interior.
 
2.   Gratitud:
La gratitud llega cuando agradecemos algo que ha venido a nuestro encuentro como un regalo. Abre tu corazón y genera el impulso de corresponder, hacer algo bueno a cambio, ya sea por la persona que te ayudó o por alguien más.
 
3.   Serenidad:
Es cuando sueltas ese largo suspiro porque estás en una situación de lo más agradable y adecuada. La serenidad es la emoción luminiscente y suele venir después de otras formas de positividad, como la alegría y el orgullo.
 
4.   Esperanza:
La esperanza te sostiene, te impide rendirte a la desesperación, y te motiva a aprovechar tus propias capacidades e ingenio. Gracias a la esperanza encontramos la energía necesaria para hacer todo lo posible por forjarnos una buena vida para nosotros mismos y quienes nos rodean.
 
5.   Inspiración:
Cautiva nuestra atención, reconforta nuestro corazón y nos involucra. Crea el impulso de dar lo mejor de nosotros mismos.
 
6.   Amor: Es la integración de todas las emociones positivas anteriores. El contexto transforma todas las formas de positividad en amor, despierta una relación segura y abierta.
 
Beneficios de las Emociones Positivas:
La positividad, ya sea que se presente como cualquiera de las emociones positivas anteriormente descritas, amplía nuestra mente y expande nuestro campo de posibilidades, nos ofrece un nuevo panorama para enfrentar la vida.
 
Referencias:
-          Citado en: Gerry Velazco, https://gerryvelasco.wordpress.com/2014/09/13/las-emociones-positivas-de-barbara-fredrickson/, 13 septiembre 2014.
-          Imagen obtenida de: https://es.pinterest.com/pin/365636063478047838/, 30 enero 2017.

martes, 24 de enero de 2017

Historia de la Felicidad

 
A continuación se entrega un resumen del interesante artículo de Cristina Sáez, sobre la historia de la felicidad, que concluye que: “El ser humano siempre ha aspirado a alcanzar la felicidad; de hecho, es un instinto evolutivo que ha permitido a nuestra especie sobrevivir”, comentando a su vez que el concepto de felicidad ha cambiado desde los inicios del ser humano.
 
Nos dice:
 
El origen de la “Felicidad”:
Desde que el ser humano pisa la faz de la Tierra ha tratado de algún modo u otro de encontrar la dicha. Y de eso hace ya 400.000 años. Dicen los científicos que si no, no hubiéramos podido sobrevivir. Que si la mayoría de los individuos de la especie no se hubieran sentido satisfechos o no hubieran tratado de conseguirlo, se habrían autodestruido, habrían perdido interés por la procreación y, probablemente, se habrían extinguido. Tratar de ser feliz es un mecanismo evolutivo impreso en nuestros genes.
 
 Y, sin embargo, "el concepto es tan indeterminado que aunque todo el mundo desee conseguirla, nadie puede decir de forma definitiva y firme qué es lo que realmente desea y persigue", advirtió ya en el siglo XVIII el filósofo alemán Immanuel Kant. No sólo nos resulta complicado definir qué es la felicidad, sino también qué nos hace felices.
 
La idea de la Felicidad:
Aunque solemos dar por sentado que tenemos derecho a ser felices, se trata de una idea bastante reciente, como explica el historiador Darrin Mc-Mahon en Una historia de la felicidad (Taurus, 2005). Es más, esa idea procede de la Ilustración, en el siglo XVIII. Sin embargo, del concepto de felicidad se empezó a hablar mucho antes. La mención más antigua que se conserva es del siglo VIII a. C., y, como ocurrió durante toda la antigüedad, estaba ligada a la tragedia. De llegar, era algo que simplemente sucedía, no se podía hacer nada por conseguirla, de manera que la gente, impotente, esperaba resignada.
 
Orígenes de la palabra Felicidad:
La relación entre la dicha y la fortuna marcó el nacimiento de vocablos en la mayoría de las lenguas indoeuropeas para designar este concepto. Happiness proviene del inglés medio happ que significa ocasión, fortuna. El término francés, bonheur, procede de bon (bueno) y heur (suerte o fortuna). En italiano, español, portugués y catalán, felicità, felicidad, felicidade y felicitat derivan del término en latín felix, que a veces significa suerte y, otras, destino. Y, curiosamente, aunque es en los albores de la humanidad cuando se empieza a relacionar la felicidad con el azar, la mayoría de las palabras que surgen para denominar este concepto no aparecen hasta mucho después, hasta la edad media, una época en que la gente era de todo menos feliz en este planeta.
 
La Felicidad y su relación con Dios:
Durante siglos, el cristianismo establecería una asociación, apuntada ya por Aristóteles, entre felicidad y Dios, y la asociaría a paraísos prometidos. En la edad media, todo el mundo tenía derecho no a ser feliz, sino a albergar la esperanza de serlo en otra vida. Y por aquella recompensa las personas soportaban todo tipo de sufrimientos terrenales.
 
La Felicidad en el Renacimiento:
El humanista, orador, educador y filósofo italiano Lorenzo Valla y más tarde el pensador inglés John Locke, considerado el padre del empirismo y del liberalismo moderno, pensaban que la felicidad era el máximo placer que se podía obtener. En este sentido, es una postura ante la vida mucho más hedonista; y la felicidad empieza a tener un significado más social: es aquel placer o estado placentero que se puede extender a un mayor número de personas".
 
La Felicidad como derecho del individuo:
En la Ilustración filósofos como Voltaire y Rousseau afirman que felicidad no es un capricho del destino, ni tampoco un don divino que uno recibe como premio a un buena conducta en vida, sino algo que todos deberíamos alcanzar en la Tierra, aquí y ahora. "El ser humano tiene derecho a ser feliz y es misión del gobernante conseguirlo", puntualiza Queralt. La importancia que se le da a este concepto es tanta que dos textos fundamentales en la política de la época - y también en la actualidad- como son la Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776) y la Declaración de los Derechos del Hombre (Francia, 1789) establecen el derecho a "la felicidad de todos". "Los seres humanos iniciaban una grandiosa búsqueda que todavía continúa", señala McMahon.
 
La Felicidad en el siglo XIX:
Nuestros abuelos vivieron épocas de penurias y una guerra civil, y tal vez, su prioridad sería poder vivir con tranquilidad satisfaciendo sus necesidades básicas y alimentar a su familia gracias a un empleo fijo. Tal vez su felicidad se encontraba justo ahí, en ese pequeño negocio o en ese puesto de trabajo para toda la vida, un concepto que hoy parece pertenecer a la noche de los tiempos.
 
La Felicidad en el siglo XX:
Para nosotros, en cambio, las prioridades han cambiado. En el primer mundo, con una esperanza de vida al nacer que prácticamente dobla la de principios de siglo y con las necesidades básicas más que cubiertas, la felicidad, además, está en otras cosas: disfrutar de los placeres de la vida, tender hacia la realización personal... No es casualidad probablemente que la segunda mitad del siglo XX haya visto florecer las aficiones y los hobbies, y posiblemente tampoco lo sea que, con una esperanza de vida que supera los 80 años, la gente tenga bastante claro que una pareja no tiene que ser necesariamente para toda la vida.
 
Pero, en buena parte, en la segunda mitad del siglo pasado, nuestra felicidad ha tenido que ver con el consumo. Para el filósofo francés Pascal Bruckner, autor del libro La euforia perpetua sobre el deber de ser feliz (Tusquets, 2001), el problema es en buena medida que se ha confundido bienestar con felicidad. "Hay una aparición de las nuevas necesidades que tiene que ver con el confort, que son bienes materiales. Y es como si esos bienes se personalizaran de tal manera que nos individualizan, como el ordenador, el iPod, o el móvil".
 
Desde la década de los 50, la esperanza de vida ha aumentado en cantidad pero también en calidad. La Segunda Guerra Mundial, señala María Pilar Queralt, acabó con los fascismos, y se pensó que quedaba entonces garantizado un mundo libre; se había superado la crisis del 29, por lo que se abrió un periodo de bonanza económica sin precedentes; el auge de la ciencia y la técnica permitía augurar un mundo sin enfermedades y sin distancias. Todo eso propició la sensación de que ya estaba todo conseguido y que aquel era un mundo en el que el esfuerzo no era un mérito, como podía serlo en el siglo XIX. Por ello, "ahora tienes que ser feliz, es casi una obligación".
 
Se estableció un sistema basado en el incentivo del consumo, en el que el mercado se convertía en una fuerza reguladora de la economía, y la oferta y la demanda se generan mutuamente. Por primera vez en la historia, apareció un sistema de consumo masivo basado en el pleno empleo y en el aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos. Y la felicidad requería, en buena medida, poder consumir. "Se confundía el tener con el ser", opina Queralt.
 
La Felicidad en el siglo XXI:
No obstante, desde comienzos del siglo XXI, para Asun Mena, el concepto de felicidad en los países occidentales está cambiando de nuevo, y el consumo no tiene ese papel protagonista, un cambio que, el tiempo lo dirá, posiblemente se esté viendo favorecido por la actual crisis económica. A comienzos de los años 90 aún imperaba el modelo consumista capitalista heredado tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. "La felicidad radicaba en conseguir ser alguien, en tener un estatus y la exigencia social era muy elevada, tanto que a veces teníamos que renunciar a la vida familiar y personal. Antes la trayectoria para llegar a la meta suponía dolor y sacrificio. Se basaba en el consumo, eras feliz si podías consumir". Pero ese modelo consumista, considera esta psicóloga social, se agotó.
 
En cambio, opina esta psicóloga social, el concepto que la sociedad occidental actual tiene del consumo se está transformando y dirigiendo hacia "ser tú mismo y experimentar. Damos más importancia al viaje que al destino en sí. Sabemos que queremos conseguir algo, pero el cómo lo hagamos es lo importante". Eso, dice Mena, nos causa menos frustración.
 
El Resumen:
Y es que, resume Queralt del Hierro, "el ser humano es cambiante, absorbe su entorno, los avances de su época, nunca puede tener un concepto anclado, estático, aunque se sigue pensando, fundamentalmente, tal y como decía Aristóteles, que para ser feliz había que tener tres clases de bienes: externos, como la riqueza o los honores; del cuerpo, como el placer y la salud; y del alma, como la contemplación y la sabiduría. La relación entre esos tres elementos en cada época cobra un valor diferente y se adapta para llegar al equilibrio. En historia, te das cuenta de que la felicidad es una posición ante la vida".
 
Referencia:
-      Citado en: Cristina Sáez, “Historia de la Felicidad”, http://www.lavanguardia.com/vida/20100710/53961629105/historia-de-la-felicidad.html?utm_campaign=botones_sociales, 10 julio 2010.
-      Imagen obtenida de: http://es.slideshare.net/albertofilosofia/el-ser-humano-3411336, 24 enero 2017.

martes, 17 de enero de 2017

El Sentido de la Vida es la Felicidad


Se revisan antecedentes que concluyen que los seres humanos hemos sido creados para ser felices, que lo logramos al definirlo como un objetivo de vida y trabajar día a día para lograrlo.

Cuando nos preguntamos por el sentido de la vida, obtenemos de la literatura que es una cuestión religiosa y filosófica sobre el objetivo y el significado de la vida, pero no logramos una respuesta sino que aun más preguntas: ¿Qué es la vida?, ¿Cuál es el origen de la vida?, ¿Quiénes somos?, ¿Por qué y para qué estamos aquí, ¿Cuál es el valor de la vida?, y tantas otras.

Al recurrir a las fuentes normales de conocimiento encontramos las siguientes orientaciones:

Del pensamiento Religioso:
Dios nos ha creado para ser felices; al llamarnos a la vida nos llama también a la felicidad. (1)

Del budismo tibetano del Dalai Lama:
“Desconozco si el universo, con sus incontables estrellas y galaxias, tiene un sentido específico, pero al menos el del ser humano es ser plenamente feliz”. (2)

De la corriente filosófica de Aristóteles (384-322 a.de C.) - Filósofo Griego:
La felicidad es el sentido y la finalidad de la vida, el objetivo y el fin de la existencia humana. (3)

De los aspectos señalados, podemos intuir que hemos sido creados para ser felices.

Una vez conocida está orientación de nuestro sentido de la vida, nuestra mente inquieta y lógica nos pregunta: ¿Cómo logramos ser felices?

En este caso para obtener algunas respuestas podemos recurrir a la filosofía Aristotélica, la que presenta similitudes con lo manifestado en otras religiones:

§  La verdadera felicidad consiste en hacer el bien. (4)
§  Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.(5)
§  La felicidad consiste en una realización activa y comprometida de las capacidades innatas del hombre. (6)
§  La felicidad depende de nosotros mismos. (7)

Podemos decir que los seres humanos hemos sido creados para ser felices, que lo podemos lograr al definirlo como un objetivo que depende sólo de nosotros, y que el camino para mejorar nuestro nivel de felicidad es el de trabajar día a día en este desafío con las virtudes dadas por nuestro Creador.

Víctor Hugo Ramón Vergara Medina
Vvergara101@gmail.com

Referencias:
(3)  Citado en: Sonja Lyubomirsky, “La ciencia de la Felicidad”, Ediciones Urano S.A., 2008, Barcelona, España, pp18.
(5)  Citado en: http://www.felicidadenlavida.com/search/label/Frases%20felicidad, 07 Abril 2014.
(6)  Citado en: David Vergara, “Los Griegos y la Felicidad”, http://davidvergaradc.blogspot.cl/2008/03/aaa.html, 23 Marzo 2008.
(7)  Citado en: Noelia Conrado, “El secreto de la felicidad, según 12 de los filósofos más sabios de la historia”, http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-04/secreto-felicidad-filosofos-nietzsche-kant-aristoteles_1226385/, 04 Julio 2016.
Imagen obtenida de: https://apaceipmarcosfrechin.com/escuela-de-padres/, 17 enero 2017.

martes, 10 de enero de 2017

La Felicidad te activa tu energía interior


Cuando somos felices realizando cosas que nos gustan, despertamos nuestra energía interior (nuestra motivación), facilitando alcanzar los desafíos en nuestra vida.

Sabemos que la motivación es esa energía interior que anima a una persona a actuar o realizar algo. Lo que no es del todo conocido es como lograr capturar la energía que nos permita actuar para alcanzar nuestros desafíos en la vida.

Un avance es saber que la palabra motivación debería ser realmente automotivación. Esto porque somos nosotros los únicos que podemos motivarnos y del exterior sólo nos pueden llegar los estímulos que nos permitan motivarnos.

Una forma de lograr la motivación es lo indicado por el Sacerdote Víctor Manuel Fernández, que indica que al pensar en cosas agradables que podríamos hacer, es el camino para lograr el “combustible” de querer realizarlas.

Nos dice:

No es bueno comenzar el día sin ganas, sin algo que nos estimule, aunque sea muy pequeño o muy simple.

Por ejemplo, piensa en la posibilidad de encontrarte con alguien que te agrada, en el proyecto de colocar una planta en el jardín o de leer un libro que te guste, de contemplar el atardecer en calma, de hacer feliz a alguien, de encender una vela en una iglesia, de preparar algo sabroso para comer, de escuchar música que te haga bien, etc.

Hay muchas cosas bellas, agradables y valiosas que podría imaginar y que podría llegar a realizar a lo largo del día. Piensa en esas cosas y deja que broten las ganas de realizarlas. Recuerda que Dios te dice: “Hijo, trátate bien con lo que tengas… No te prives de pasarte un buen día” (Eclo 14,11.14).

Si crees sinceramente que algo es realmente bueno, y es posible, entonces no lo postergues, no te lo niegues, no te límites. Búscalo y saca lo mejor de esas experiencias. Si miras por la ventana y ves algo lícito que te guste, no tienes por qué quedarte en la ventana. No lo dejes pasar. Sal a la calle antes que sea tarde.

Es como cuando éramos niño que siempre estábamos jugando, siempre estábamos haciendo las cosas que nos gustaban.

Si usas tu imaginación para identificar tus estímulos (las cosas que te gusta hacer) que te llenan de energía interior, tienes asegurado una gran día y un día lleno de felicidad.

Víctor Vergara Medina
Vvergara101@gmail.com

Referencias:
-      Citado en: Víctor Manuel Fernández , “Un Estímulo todos los días, Propuestas para vivir mejor”, San Pablo, Riobamba, Buenos Aire, 2007, pp17.
-      Imagen obtenida de: http://biocreacion.org/tag/fluye-mi-energia/, 10 enero 2017.