Buscar este blog

domingo, 6 de enero de 2019

La Felicidad sintética


Las personas siempre encuentran la manera de estar feliz con lo que les sucede.

Resumen:
La felicidad sintética se basa en la hipótesis: Si la felicidad no se logra de forma natural, siempre estará la opción de mejorar nuestro nivel de felicidad por medios sintéticos…

Se presentan los antecedentes proporcionados por el profesor de Psicología de la Universidad de Harvard Dan Gilbert, considerado el padre del concepto de la felicidad sintética.

El profesor Gilbert nos indica que siempre encontramos una manera de estar feliz con lo que nos sucede y que esto es una conducta potencial en la calidad de vida de las personas.

El sentido de nuestra vida:
El indicar que los seres humanos hemos sido creados para ser felices, tiene su sustento en las enseñanzas de las diferentes corrientes filosófica y religiosa de la vida.

En el artículo “El Sentido de la Vida es la Felicidad” (1), se indicaba:

Del pensamiento Religioso:
Dios nos ha creado para ser felices; al llamarnos a la vida nos llama también a la felicidad.

Del budismo tibetano del Dalai Lama:
“Desconozco si el universo, con sus incontables estrellas y galaxias, tiene un sentido específico, pero al menos el del ser humano es ser plenamente feliz”. 

De la corriente filosófica de Aristóteles (384-322 a.de C.) - Filósofo Griego:
La felicidad es el sentido y la finalidad de la vida, el objetivo y el fin de la existencia humana. 

La felicidad sintética:
En el contexto que todos los seres humanos queremos ser felices, cobra relevancia la hipótesis: Si la felicidad no se logra de forma natural, siempre estará la opción de mejorar nuestro nivel de felicidad por medios sintéticos…

En el artículo “La Felicidad se Aprende” (2), se entregaban los siguientes antecedentes:

Si la felicidad no se manifiesta de forma natural en nuestra vida, siempre estará la opción de descubrirla por medios sintéticos, a través del aprendizaje.

Si bien no todos experimentamos la felicidad de manera natural, existe una alternativa que los científicos llaman “felicidad sintética”, que consiste en descubrir aquello que no ha aflorado “naturalmente” –por la razón que sea– pero que siempre ha estado ahí. Es decir, la felicidad puede ser experimentada de manera “manufacturada”.

Daniel Goleman, científico y pionero en temas de inteligencia emocional, afirma que el éxito de la persona no depende de su IQ, sino del adecuado manejo de las emociones, las propias y las de los demás, a través de lo que él llama nuestro cerebro social.

Con esto, la ciencia ahora nos orienta en el cómo manejar nuestros pensamientos y comportamientos para experimentar felicidad y bienestar.

Ya no hay pretexto. Si la felicidad no se manifiesta de forma natural en nuestra vida, siempre estará la opción de descubrirla por medios sintéticos, a través del aprendizaje.

Específicamente, en lo relativo a la felicidad sintética, en el artículo “La Felicidad siempre depende de mí” (3), se mencionaba:

… investigaciones realizadas por el Sicólogo Dan Gilbert: ¿Sabías que nuestro cerebro tiene la capacidad de crear felicidad sintética, la cual es indistinguible de la felicidad natural?En nuestra sociedad creemos muy fuertemente que no se puede ser feliz si no conseguimos determinado objetivo.
Ya que vamos a hablar de felicidad, recordemos la fábula de “La zorra y las uvas”, aquella en donde una zorra, como no puede alcanzar un racimo porque está demasiado alto, finalmente se cansa y lo desprecia, diciendo, mientras se va: “no importa, igualmente estaban verdes”.

A continuación, se entregan mayores antecedentes de la “felicidad sintética”, cuya autoría se atribuye al profesor Dan Gilbert de la Universidad de Harvard.

Hablamos de la felicidad sintética, un concepto desarrollado por el profesor de Psicología de la Universidad de Harvard Dan Gilbert.

Busca revolucionar la forma en que entendemos la felicidad y, como consecuencia, la manera en que encaramos la vida.

La explicación de la felicidad sintética dice, es científica y se encuentra en nuestro cerebro.

Nuestras defensas psicológicas
Empecemos por explicar lo que el psicólogo define como nuestro sistema inmunológico psicológico.
"Los seres humanos tienen algo que podemos entender como un sistema inmunológico psicológico, que es un sistema de procesos cognitivos -en su mayoría no conscientes- que le ayudan a cambiar sus percepciones del mundo para poder sentirse mejor en ese mundo en el que se encuentran", explicó Gilbert en una charla TED que tituló "The surprising science of happiness" ("La sorpresiva ciencia de la felicidad"), en el año 2004.

Según Gilbert, todos tenemos la capacidad de sintetizar la felicidad, pero no siempre es fácil porque solemos pensar que la felicidad es "algo que se encuentra".
Es así como el catedrático plantea que hay dos tipos de felicidad: la natural y la sintética.
La felicidad natural, explica Gilbert, es la que experimentamos cuando conseguimos lo que queremosy la sintética es la que fabricamos cuando "no tenemos lo que deseábamos".

Gilbert cree firmemente que la felicidad sintética es tan real y duradera como la que nos hace saltar cuando conseguimos lo que tanto queremos. Y sus efectos son igualmente beneficiosos para nuestro organismo.

Para demostrar ese punto, el investigador apela a un paradigma de más de 60 años que se conoce como el paradigma de la libre elección.
Tras hacer experimentos con participantes de diferentes perfiles y distintos contextos, el profesor concluye que la libertad entendida como la habilidad de tomar decisiones y cambiar de opinión es amiga de la felicidad natural, pero se convierte en la enemiga de la felicidad sintética.
Y es que, explica el profesor, el sistema inmunológico psicológico funciona mejor cuando no tenemos opciones.

"Esa es la diferencia entre el noviazgo y el matrimonio", reflexiona el investigador.
"Cuando tienes una cita con un chico y ves que se mete el dedo en la nariz, ni se te ocurre volver a salir con él", dijo en la charla TedTalk.
Pero ¿qué pasa si estás casada con el chico que se metió el dedo en la nariz? Te dices a ti misma: "No importa, tiene un corazón de oro. Pero que no vaya a tocar el pastel".
Así es como funciona la felicidad sintética: "Vas a encontrar una manera de estar feliz con lo que sucedió"; hallar una manera de ser feliz con lo que tienes. Y, advierte el psicólogo, "no saber esto puede volverse una desventaja suprema".

Nuestro aprendizaje:
Sabemos que los regalos (presentes) siempre son motivos de alegría y felicidad. Si debemos entender que la vida nos da muchos regalos, y también enseñanzas (generalmente eventos no gratos), que, si las convertimos en aprendizaje, finalmente serán fuentes de nuevos regalos.
El profesor Dan Gilbert, nos indica que nuestra mente está preparada para convertir las enseñanzas en aprendizajes y así lograr nuevas fuentes de regalos que nos darán alegría y felicidad.

Un abrazo,






Referencias:
(1)  Citado en: Víctor Hugo Ramón Vergara Medina, “El Sentido de la Vida es la Felicidad”, https://prisma101-1.blogspot.com/2017/01/el-sentido-de-la-vida-es-la-felicidad.html, 17 enero 2017.
(2)  Citado en: “La Felicidad se Aprende”, https://prisma101-1.blogspot.com/2013/10/la-felicidad-se-aprende.html, 24 octubre 2013.
(3)  Citado en: “La Felicidad siempre depende de mí”, https://prisma101-1.blogspot.com/2013/01/la-felicidad-siempre-depende-de-mi.html, 24 enero 2013.
(4)  Citado en: Redacción BBC News Mundo, “Qué es la felicidad sintética y cómo te puede ayudar a superar los fracasos”, https://www.bbc.com/mundo/noticias-45345927, 30 agosto 2018.
(5)  Dan Gilbert, “The surprising science of happiness“, https://www.ted.com/talks/dan_gilbert_asks_why_are_we_happy/transcript?referrer=playlist-what_makes_you_happy&language=es#t-1248688, consultado 6 enero 2019.

(6)  Imagen obtenida de: https://terapiaconana.com/blog/felicidad-sintetica-es-posible/, consultado 6 enero 2019.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Feliz Año Nuevo para todos…


Hay una reflexión que es muy válida en estos tiempos:

Cuando uno mira… ya se ha ido el día;
Cuando uno mira… ya es fin de semana;
Cuando uno mira… ya se terminó el mes;
Cuando uno mira… ya se terminó el año.

Lo importante es hacer lo que nos gusta y eliminar ese “después lo hago”, que siempre está al acecho 

Que la felicidad sea el camino y no la meta. 
Que nuestra estrella sea la visión de futuro que nos muestra sólo el norte para donde caminar. 

Que la felicidad sea como la lluvia que te empape y salpique a todos los que están a tu alrededor.

Para el nuevo año, los invito escribir en papel cada regalo que nos da la vida,y llenar nuestro frasco de regalos, como en el cuento que se transcribe a continuación. 

Un cuento de Año Nuevo (1):
Cuenta la leyenda que hay un modo de conseguir que el año que empieza cumpla casi todos nuestros sueños. Según esa creencia el tiempo nace y envejece. Se encarna cada año y vive bajo el nombre que le damos. El 31 de diciembre coinciden por un segundo la personalización del año nuevo, como un niño, y del viejo, que ya se ha convertido en un anciano. Cuando se cruzan, el año que acaba sólo tiene un momento para aconsejar al pequeño que llega.
Según esa tradición, hay un modo de lograr que desde el 1 de enero nuestro tiempo nos regale preciosas vivencias y días felices. Al parecer, el mayor miedo del tiempo consiste en desaparecer. Dicen que odia los relojes de arena porque le recuerdan lo efímero de su paso por la vida de los hombres.
En esa creencia se basan los que conjuran al tiempo con tarritos de cristal.
Todos los que conocemos esa costumbre, antes de que acabe el año, compramos un frasco de cristal mientras nos concentramos en concederle la inmortalidad al año que va a empezar.
En él guardaremos los recuerdos maravillosos de felicidad que el año nuevo nos regale.
Cada vez que sucede algo digno de ser recordado… lo apuntamos en un papel y los guardamos en el frasco para no olvidar que ese año nos regaló la vivencia de enamorarnos, de ascender en el trabajo o de aprobar el carnet de conducir…
Todo lo bueno que nos suceda ha de ser convenientemente anotado.
Si es cierto lo que cuenta esa leyenda, cuando el año que se va y el que empieza se crucen… el que nos deja le dirá al recién llegado que los días felices que nos depare  serán eternos, y que se guardarán en un frasco de cristal con su nombre.
Antes de dar las doce y tomar las uvas abriremos la tapa, meteremos el primer papel con el nombre de nuestro año nuevo y diremos en voz alta el conjuro:

“A lo malo… olvido
 y  el recuerdo alegre
 al futuro… vivo”

Con ese conjuro nos comprometemos a conceder la inmortalidad a todos los días y vivencias buenas que nos depare el año.

El tarrito se irá llenando tanto… ¡que lo más probable es que tengamos que comprar otro antes de que acabe el año!

Os deseamos… ¡Muchos “papelitos de felicidad” en 2019!

Y para los niños:

Una costumbre preciosa cuando nace un niño consiste en conservar en tarritos de cristal papelitos en los que anotamos las vivencias que no deseamos olvidar, con la fecha en la que se produjeron. Un tarrito por año.

Si compartimos esta tradición con nuestros pequeños les haremos conscientes de todas las cosas buenas que les depara la vida.

Te deseamos un maravilloso año 2019 lleno de ilusión, mucha alegría y felicidad y que disfrutes con todas las personas que te rodean y a las que quieres. 

¡Feliz Año Nuevo!

Un Abrazo,








Referencia:
(1)  Citado en: http://www.milesdetextos.com/un-cuento-de-ano-nuevo/, 28 diciembre 2015.
Imagen obtenida de: https://unavdadun.wordpress.com/2016/12/30/feliz-ano-nuevo/, consultado 30 diciembre 2018.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Feliz Navidad para todos…


De todo corazón les deseamos que en estas fiestas Navideñas llegue la paz, la armonía y la felicidad, para usted y todas las personas que más ama en la vida.

Que, en estas maravillosas fiestas, nos impregnemos del espíritu navideño, abriendo los corazones y así recibir al niño Jesús, que nos llenará de amor y bendiciones.

Los invito a leer un magnífico cuento, que nos relata el amor del Jesús, desde su nacimiento.

Cuento de Navidad (1):
Había una vez un perrito abandonado que vivía muy triste y solito porque nadie le quería. Era el más feo de sus hermanos y ningún niño le había querido adoptar. Comía lo que encontraba por la calle y siempre tenía miedo porque a veces los niños le tiraban piedras.

Un día vio a unos señores con unos trajes muy bonitos y como parecían que tenían bastante comida y tenían cara de ser buenos, se puso a seguirles.

Pasaron montañas y ríos, desiertos y bosques. El perrito estaba ya cansado y se preguntaba cuándo llegarían a su casa aquellos señores. Algunas veces pensaba que se debían haber perdido porque no sabían como seguir, hasta que veían una estrella en el cielo y se ponían a seguirla.

Una noche, llegaron hasta un pueblo pequeño, y al final, llegaron hasta una casa un poco deteriorada. La estrella estaba brillando encima de la casa. Dentro estaba una señora muy guapa y un señor con barba y, en una cunita de paja había un niño pequeño que no paraba de llorar.

Había mucha gente que entraba y dejaba alguna cosa en el suelo: un pan, unas frutas, una manta… y el niño seguía llorando. Los tres señores sacaron tres cajitas y se las dieron también, pero el niño no dejaba de llorar.

Sus papás parecían preocupados. Entonces se acercó el perrito con mucho cuidado hasta la cunita y le puso el hocico encima, moviendo la cola. José, que así se llamaba el señor de la barba le iba a echar de allí, pero entonces el niño miró los ojitos del perrito, dejó de llorar y luego se puso a reír, reír y a reír…
El perrito sintió que por fin tenía una familia de verdad y el niño sintió que aquél era su mejor regalo.

Feliz Navidad

Un Abrazo,







Referencias:
(1)  Citado en: “7 cuentos de Navidad cortos para contar a los peques”, https://navidad.es/cuentos-de-navidad-cortos-para-contar/, consultado 19 Diciembre 2018.
(2)  Imagen obtenida de: https://descargarfondosdepantalla.net/pesebres-navidenos/pesebres-navidenos-1920x1080/, consultado 19 Diciembre 2018.