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martes, 2 de octubre de 2012

7 Claves para criar hijos Felices

A continuación antecedentes publicado en www.eluniversal.com.co, sobre el libro “Hazlos felices para que sean buenos”, de Psicóloga Annie de Acevedo.
La doctora Acevedo dice:
“Decidí escribir este libro cuando entendí que la mayoría de los padres viven agobiados por la culpa cuando tratan de criar hijos perfectos. ¡Queremos ser padres felices y tener hijos felices! Eso está bien y es completamente posible. Además, si un niño es feliz, le va a ir mejor en el colegio, será un mejor amigo, será más creativo, más generoso, más tolerante, más seguro”.
 
“Para hacer niños felices hay que tratar de entender el motivo detrás de cada patrón de comportamiento de nuestros hijos; no hay que mirar solo la conducta sino ir más allá y ver por qué un hijo se comporta como lo hace”.
 
Las claves que concienzudamente desarrolla la doctora Annie en su libro y que les permiten a los padres criar hijos felices son:
 
 1. Enseñan optimismo
 “En épocas difíciles y de austeridad lo que más fácilmente se pierde es el optimismo. Se adueña de la gente una sensación agonizante de desesperanza y de falta de ilusiones. Con este fenómeno los más afectados son nuestros hijos, quienes están en plena formación y necesitan alimentarse de ilusiones y de esperanzas.
¿Cómo hacer entonces para comunicarles a nuestros hijos positivismo y lograr con esto que sean más felices?”.
Primero, con sentido del humor y flexibilidad, dos herramientas esenciales para contrarrestar el pesimismo. La idea es que ellos vean que en casa se maneja una actitud con la cual siempre se buscan soluciones creativas y no culpables.
“Para criar hijos optimistas va a ser necesario el convencimiento total de que no queremos ser víctimas ni queremos victimizar a nuestros hijos. Esto se hace creando un marco de referencia donde se entienda que para ganar hay que perder, donde no existan fracasos sino resultados de los cuales aprender”.
 
2. Usan un lenguaje positivo
“Nuestros padres generalmente usaban un lenguaje negativo. ‘No hagas eso, porque…’. ‘No seas perezosa’. ‘Eso está mal’. Luego la psicología positiva se dio cuenta de que tanto negativismo llevaba precisamente a seguir haciendo las cosas mal.
Nadie les decía a los niños cómo hacer las cosas de manera correcta, simplemente los reprendían y ellos terminaban por creer que todo lo que hacían estaba mal, lo cual los volvía inseguros y temerosos”.
Hoy, la doctora Annie se sorprende al ver a esta nueva generación de niños seguros de sí mismos, quienes sienten que van a poder lograr sus metas, se esfuerzan y casi siempre logran lo que se proponen.
“Esto es producto de un lenguaje familiar y positivo que anima, que da fuerza y seguridad, que apoya, y que finalmente les muestra lo correcto y lo incorrecto”.
 
3. Les enseñan a sus hijos a perder
“Si quieres tener hijos felices, debes enseñarles a ser buenos perdedores. Ellos deben saber que a veces se pierde y a veces se gana. Saber este concepto les ayuda a no frustrarse tanto. Cuando tu hijo pierda en un juego, en un deporte, en el colegio, dile algo como: ‘Hoy te fue mal, hay que prepararse mejor para mañana’ o ‘Tú puedes, esta vez no lo lograste, pero con esfuerzo lo vas a conseguir´”.
 
4. Recuerdan que presionar un poco es un acto de amor
“Los buenos padres sabemos que nuestros hijos necesitan pequeños ‘empujones’, es decir, que necesitan algo de presión nuestra para que hagan las cosas de la mejor manera posible. Y hay una manera correcta y otra inadecuada para motivarlos. Entonces es importante hacer la distinción entre aquellos padres controladores y exigentes, y aquellos que son exigentes, pero de una manera positiva”.
De acuerdo con la especialista, “a los padres insistentes y agresivos se les olvida resaltar el esfuerzo y critican más de lo que elogian. Por el contrario, los padres motivadores exigen, y bastante, pero estimulan a sus niños, haciendo énfasis más en lo positivo que en lo negativo.
No se engañan y conocen bien a sus hijos, de tal manera que sus expectativas serán siempre realistas y con posibilidades de cumplirse”.
 
5. Enseñan el manejo del tiempo y el dinero
Es bien sabido que quienes manejan acertadamente estas dos variables son personas independientes y eficientes.
“La formación de estos dos hábitos empieza temprano –explica la doctora Acevedo-. El tiempo lo aprendemos a manejar a través de las rutinas de nuestro hogar y en la medida en que hay claridad en esas rutinas, los niños aprenden a valorar el tiempo suyo, y por lo tanto a respetar el tiempo ajeno y el propio.
Un niño aprende a sentir el paso del tiempo con más precisión después de los siete años. En este periodo los papás deben aprovechar para enseñarle a manejar SU tiempo”.
¿Cómo? Muéstrele cuánto se demora bañándose, vistiéndose o desayunando. La doctora aconseja explicarle  muy bien lo que espera de él y exigirle puntualidad, pero sin ser tan rígido.
El concepto de manejo del dinero empieza hacia los 8 años de edad y una de las fórmulas infalibles es inculcarles el hábito del ahorro.
“Lo más fácil es destinar una mesada para que la administre. Dele el dinero y explíquele cuánto tiempo debe alcanzarle. Aquí lo importante es que si al niño se le acaba el dinero, no se le debe dar más, ahí está el aprendizaje. ¡Así que no caigan en la tentación de sacar la billetera!”.
 
6. Tienen clara la importancia del juego
“Los niños necesitan moverse, hacer juegos de roles, crear competencias físicas y divertirse para crecer armoniosamente.
Y uno de los juegos más importantes que pueden experimentar es el deporte. Este es un disparador de felicidad, y por lo tanto es responsabilidad de los padres fomentarlo.
En la medida en que conozcas a tus hijos verás qué les gusta –indica la experta-, así que te aconsejo que estimules la pasión o talento de tus niños”.
¡Pero ojo! “No es una buena costumbre llenar a los niños de regalos y permisos porque se pierde el aprecio por las cosas, los pequeños no aprenden a valorar lo importante, saben que hagan lo que hagan, sus padre les darán lo que quieran. Esta es una trampa mortal que acaba con la felicidad de manera fulminante, esta práctica lo que hará es convertir a los niños en seres inútiles, para los cuales nada será suficiente”.
 
7. Enseñan autorregulación
Es muy importante que los niños tengan autodisciplina para que crezcan productivos y felices. La doctora Annie aconseja buscarles juegos que promueven la autorregulación, como aquellos donde toca esperar, calcular y posiblemente salir ganador si se tiene paciencia.
 
“Otra forma es dándoles responsabilidades sobre sus cosas. Diles cuánto tiempo tienen permitido jugar en el computador o ver televisión; diles cómo deben cuidar sus cosas, cómo se trata a una mascota, y en general, diles lo que esperas de ellos y hazles cumplir con lo que les pides.
 
Entre más rápido aprenden que deben respetar horarios, mejor les irá con el mundo, lo cual les abre el camino a la aceptación y reconocimiento de los demás, un camino seguro a la felicidad”.
 
LOS PADRES FELICES…
Crían hijos felices… ¡por supuesto! De acuerdo con la doctora Annie de Acevedo, “todos los estudios científicos muestran que hay una correlación directa entre madres deprimidas e hijos difíciles. Los niños que tienen padres con problemas son niños agresivos y con mala conducta”.
 
Entonces, que pueden hacer los adultos y padres de familia para mantenerse bien con ellos mismos y transmitir felicidad a sus hijos? La experta los explica en su libro Hazlos felices para que sean buenos. Aquí los enumeramos…
 
1.  Tener un grupo de amigos.
2.  Quererse y cuidarse a uno mismo.
3.  Hacer ejercicio.
4.  Sacar tiempo para resolver cualquier problema que se presente.
5.  Sacar tiempo para la vida en pareja, sin niños.
 
Referencia:
“7 fórmulas para criar hijos felices”, 29 Septiembre 2012, http://www.eluniversal.com.co/especiales/nueva/7-formulas-para-criar-hijos-felices-92573

lunes, 17 de septiembre de 2012

La Felicidad en los Niños

A continuación lo conversado por Margarita Barrero,  del “ABC del bebe” con la psicóloga Annie de Acevedo sobre su nuevo libro “Hazlos felices para que sean buenos”:
 
¿Qué es la felicidad?
Mi libro tiene muchas definiciones. Como dice Aristóteles, es relativa y subjetiva. Para mí, es el estado en el que hay ausencia de problemas, uno está tranquilo y puede ser generoso con los demás porque está pleno.
 
¿Qué dice la neurociencia?
Tres cosas mantienen a la gente feliz: un grupo de amigos o núcleo familiar cohesivo y solidario, un carácter generoso y altruista, y la creencia en algo espiritual.
 
¿La psicología positiva cómo define la felicidad?
Equivale a algo que ya traes (herencia), a lo que pasa en la vida y a la manera como reaccionas.
 
¿Cómo logran los padres esta felicidad en sus hijos?
Pueden crear hijos que se quieran y estén tranquilos con lo que son, pero hay que trabajarle al hogar con espacios familiares y diálogo emocional. Además, el niño debe tener sentido de pertenencia para que identifique quién es y tenga seguridad. Hay que trabajar su inteligencia emocional, para que pueda entender sus emociones y las de los demás. Para eso, los padres pueden preguntarle qué fue bueno en el día y qué lo hizo sentir mal; así comienzan a ver la diferencia. Los padres deben entender que cada hijo es un universo y hay que ver cuál es la fórmula ganadora de la felicidad de cada uno. También deben enseñarles a manejar los fracasos.
 
¿Dónde queda el ejemplo?
Los padres no se dan cuenta de que los niños imitan el 90 por ciento de lo que ven. Un padre que sea amargado y negativo y con mensajes de preocupación y tristeza creará en el hijo zozobra y angustia. Einstein decía que la única manera para aprender es a través de la imitación, pero no es una fórmula, y, como toda regla, tiene su excepción, pero así los niños no crezcan con sus padres sino con sus tíos o sus abuelos, siempre verán en ellos un ejemplo.
 
¿Qué conceptos errados tienen que cambiar los padres sobre la felicidad?
La concepción de que el niño feliz es aquel que hace todo lo que quiere, es el primer mito que hay que acabar. Eso ha creado niños infelices porque están mal acostumbrados y nada es suficiente para ellos. También se piensa que los niños felices son aquellos a los que les pasan cosas buenas y que los infelices son quienes viven experiencias malas. Eso no es así. La gente que es feliz ha vivido momentos difíciles y ha logrado superarlos. Por otro lado, erróneamente se cree que los niños con autoestima y buenos amigos son felices, pero es al revés: el que es feliz buscará amigos, buenas situaciones, y la felicidad lo llevará a eso.
 
¿Qué tanta importancia tiene el colegio?
Hay que buscar uno donde sea indispensable el desarrollo emocional del niño, en el que se sienta bien y que le dé seguridad.
 
¿Qué se necesita en la educación?
Límites, estructura, energía positiva y tiempo.
 
¿Qué quita felicidad?
El maltrato, el conflicto y el desorden; una casa organizada podrá criar hijos en paz, así que hay que identificar las cosas que son obstáculos para la felicidad de su hijo y quitarlas poco a poco.
 
¿Cómo es un niño feliz?
Es el que está cómodo en su propia piel, el que está tranquilo, el que sabe que puede confiar en sus papás, en sus compañeros y profesores; el que tiene claridad sobre las consecuencias de sus actos y no está ansioso ni temeroso, sino dispuesto a dar. Es un niño que comparte con otros.
 
¿Para qué le sirve esto?
Sirve para tener calidad de vida y buena salud. Aristóteles dice que la finalidad de la vida es ser feliz.
 
Citado en:
Margarita Barrero, “La psicóloga Annie de Acevedo lanza guía para criar niños felices”, 11 septiembre 2012, http://www.abcdelbebe.com/familia/papas/la-psicologa-annie-de-acevedo-lanza-un-libro-para-guiara-los-padres