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viernes, 27 de agosto de 2021

La Felicidad duradera está en nuestro interior

 


“La felicidad… podríamos definirla como la capacidad de disfrutar de la libertad, de dejarnos fluir y permitirnos saborear los regalos que nos da la vida”. Lucía Feito Crespo

Resumen:

Hay patrones claros de donde no se tiene que buscar la felicidad. Uno de estos es el buscar la felicidad fuera de nosotros, lo que quiere decir que la felicidad no llegará desde el exterior.

En el plano físico, donde dominan los sentidos, obtendremos sólo momentos de felicidad. Momentos de felicidad al saborear un chocolate, momentos de felicidad al escuchar una música de nuestro gusto, momentos de felicidad al mirar un hermoso paisaje, etc.

Para alcanzar la felicidad, la psicóloga Lucía Feito nos recomienda:

-      Soltar muchos lastres que arrastramos, así como cambiar las prioridades y la energía que nos empeñamos en invertir en cosas que, generalmente, nos restan más felicidad de la que nos aportan.

-      Encontrar la felicidad en nosotros mismos, pues es inútil buscarla fuera.

Nos indica que entre las claves para lograrlo están:

-      Confiar en nosotros, aceptarnos tal y como somos.

-      Identificar, aceptar y gestionar aquellas emociones desagradables.

-      Aprender a dar las gracias.

¿Dónde está la felicidad?

El Escritor, Jurista y Político Español Gaspar Melchor de Jovellanos (1744 -1811), escribió:

“Si algo sobre la tierra merece el nombre de felicidad es aquella interna satisfacción, aquel íntimo sentimiento moral que resulta del empleo de nuestras facultades en la indagación de la verdad y en la práctica de la virtud”

Hay patrones claros de donde no se tiene que buscar la felicidad. Uno de estos es el buscar la felicidad fuera de nosotros, lo que quiere decir que la felicidad no llegará desde el exterior.

Siempre en el plano físico, donde dominan los sentidos, obtendremos momentos de felicidad. Tenemos momentos de felicidad al saborear un chocolate, momentos de felicidad al escuchar una música de nuestro gusto, momentos de felicidad al mirar un hermoso paisaje, etc.

Para lograr una felicidad más duradera debemos buscarla en nuestro interior, en nuestras emociones (por ejemplo, relacionarnos con familiares y amigos), en nuestros pensamientos (por ejemplo, pensar en forma positiva), en nuestra espiritualidad (por ejemplo, practicar el perdón y la gratitud).

Con el propósito de conocer más antecedentes, se entregan a continuación extractos del artículo de www.latribuna.hn : “En busca de la felicidad” (2), que proporciona antecedentes aportados por la psicóloga Lucía Feito Crespo.

En busca de la felicidad (2)

Nos empeñamos en perseguir la felicidad y, a veces, nos confundimos de camino pues no nos damos cuenta de que está más cerca de lo que pensamos.

Una psicóloga ofrece algunas claves para intentar conseguirla.

“La felicidad es nuestra emoción preferida, podríamos definirla como la capacidad de disfrutar de la libertad, de dejarnos fluir y permitirnos saborear los regalos que nos da la vida”, explica Lucía Feito Crespo, especialista del Instituto Psicológico Cláritas.

La psicóloga señala que, a veces, nos empeñamos en ponernos metas o acumular objetos que, “en vez de aportarnos el crecimiento y la plenitud necesarios para alcanzar la felicidad, lo que hacen es autodestruirnos, exigirnos y hacernos perder la confianza en nosotros mismos”.

UNA DISPOSICIÓN DE LA MENTE.

“Como psicóloga, en el acompañamiento que realizo a personas, me doy cuenta de que, para alcanzar la felicidad, la mayoría de nosotros tenemos que soltar muchos lastres que arrastramos, así como cambiar las prioridades y la energía que nos empeñamos en invertir en cosas que, generalmente, nos restan más felicidad de la que nos aportan”, relata.

“Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”, decía el filósofo inglés John Locke. En este sentido, Lucía Feito subraya que debemos encontrar la felicidad en nosotros mismos, pues es inútil buscarla fuera.

La especialista recuerda que la felicidad es el resultado de un crecimiento personal. Para lograrlo, necesitamos saber gestionar de manera adecuada otras emociones como el miedo, la tristeza o la rabia.

“Si no somos capaces de identificar y gestionar emociones desagradables, quedaremos atrapados por ellas. Asimismo, si no podemos identificar y gestionar emociones como el orgullo y el amor, no podremos crecer y llegar al estado de felicidad. Esto es algo intrínseco en nosotros y no debe depender de otros y tampoco debemos responsabilizar a los demás de ello”, detalla.

Feito manifiesta que, en ocasiones, la felicidad es difícil de encontrar. “Esto ocurre porque tendemos a buscarla en el exterior en vez de tener una mirada interior”.

Además, la psicóloga afirma que cuando llegamos a conseguirla, “alcanzamos un estado de plenitud que suele ser el resultado de un largo camino de autoconocimiento y crecimiento personal y esto no es algo efímero, sino duradero”, expresa.

“Cuando la felicidad consiste en momentos efímeros es porque no estamos logrando una felicidad auténtica. Lo que estamos haciendo es adquirir este estado mediante elementos externos que solo nos llevan a vivir en la superficialidad y a depender de cosas o personas que, lejos de llevarnos a vivir en libertad, nos condicionan y nos hacen creer que los necesitamos para ser felices y poder avanzar”, recalca.

7 CLAVES PARA ALCANZAR LA FELICIDAD

Por todo ello, la psicóloga nos ofrece 7 claves que nos ayudarán a alcanzar la felicidad:

1.- Atender a nuestras verdaderas necesidades.

2.- No resistirnos a los cambios, nuevas situaciones y oportunidades que nos brinda la vida.

3.- Confiar en nosotros, aceptarnos tal y como somos, con nuestros defectos y nuestras virtudes. Así, podremos fluir y sentirnos con la capacidad de actuar libremente y de superar las dificultades que nos encontremos en el camino.

4.- Ser capaces de decir adiós a aquellas personas que no nos permiten crecer. Además, muchos de nosotros necesitamos mirar hacia atrás, reconciliarnos con nuestro pasado y curar nuestras heridas.

5.- Identificar, aceptar y gestionar aquellas emociones desagradables como el miedo, la tristeza o la rabia, que tienen una función importantísima en nuestras vidas.

6.- No condicionar nuestro comportamiento a lo que los demás opinen o esperen de nosotros. Cada uno debe tener la valentía de poder vivir la vida que quiere vivir. No todos somos iguales ni tenemos las mismas necesidades.

7.- Aprender a dar las gracias, ser amables y valorar todo lo que tenemos y hemos logrado hasta el momento.

 

Caminos recomendados:

Los caminos recomendados por la especialista Lucía Feito son:

-     Para alcanzar la felicidad, tenemos que soltar muchos lastres que arrastramos, así como cambiar las prioridades y la energía que nos empeñamos en invertir en cosas que, generalmente, nos restan más felicidad de la que nos aportan.

-   Debemos encontrar la felicidad en nosotros mismos, pues es inútil buscarla fuera.

-  La felicidad es el resultado de un crecimiento personal. Si no podemos identificar y gestionar emociones como el orgullo y el amor, no podremos crecer y llegar al estado de felicidad.

Siendo las claves para lograrlo:

-      Atender a nuestras verdaderas necesidades.

-      No resistirnos a los cambios.

-      Confiar en nosotros, aceptarnos tal y como somos.

-      Ser capaces de decir adiós a aquellas personas que no nos permiten crecer.

-      Identificar, aceptar y gestionar aquellas emociones desagradables.

-      No condicionar nuestro comportamiento a lo que los demás opinen o esperen de nosotros.

-      Aprender a dar las gracias.

 

Un abrazo,

 





Referencias:

(1)  Citado en: http://www.listindiario.com.do/puntos-de-vista/2014/3/22/315323/Sobre-la-felicidad, 22 marzo 2014.

(2)  Citado en: “En busca de la felicidad”, https://www.latribuna.hn/2021/04/22/en-busca-de-la-felicidad-2/, 22 abril 2021.

(3)  Imagen obtenida de: http://poesiasylecturasparaizadasdebandera.blogspot.com/2016/04/el-camino-hacia-la-felicidad-cuento-de.html, 24 abril 2016.


jueves, 19 de agosto de 2021

Cada vez hay más evidencias que la Felicidad es primero

 

… “La felicidad es la meta de todas las metas. La mayoría cree que la felicidad es el resultado del éxito, la acumulación de riquezas, la salud o las buenas relaciones interpersonales… esas son sus consecuencias, no su causa”. Deepak Chopra

Resumen:

En la actualidad cada vez más nos inclinamos a decidir por la información aportada por la ciencia (todas las líneas que se basan en el método científico) y no en nuestras creencias.

Desde luego que lo ideal sería tomar las decisiones integrando tanto la información de la ciencia como la sabiduría de las creencias.

Hay un dilema que conocemos muy bien: ¿Qué es primero el huevo o la gallina? Este dilema también se da en el tema de la felicidad: ¿Es la felicidad el huevo o la gallina?

La visión de la ciencia es esencialmente unidimensional, porque se está analizando sólo la dimensión física (el cuerpo), sin considerar las restantes dimensiones como son la emocional, la mental y la espiritual, en las que coexistimos los seres humanos.

A pesar de considerar lo unidimensional de la ciencia, cada vez más antecedentes indican que en nuestra vida lo primero es la felicidad y después sus beneficios como son la salud, productividad, entre otros.

Y así la paradoja de ¿Es la felicidad el huevo o la gallina? será despejada y se demostrará que la felicidad es primero.

¿Ciencia o creencia?

En nuestra vida tomamos decisiones basado en la ciencia (todas las líneas que se basan en el método científico) y no en nuestras creencias. Esto es, considerando esencialmente la información externa (ciencia) y no en la información interna (creencias).

En la actualidad cada vez más nos inclinamos a decidir por la información aportada por la ciencia. Desde luego que lo ideal sería tomar las decisiones integrando tanto la información de la ciencia como la sabiduría de las creencias.

Hoy el considerar la información de la ciencia y las creencias es una corriente que crece mucho más lento que la ciencia, pero se avanza paso a paso.

Por el momento, en la visión de la ciencia, analizamos que aspectos de la vida es lo primero.

En “Invertir en Felicidad produce fantásticos resultados” (1), se ha indicado

Hay un dilema que conocemos muy bien: ¿Qué es primero el huevo o la gallina? Este dilema también se da en el tema de la felicidad, que es primero ser feliz y obtener los beneficios o tener los beneficios para ser feliz.

Las investigaciones sobre el tema cada vez entregan más evidencias de que primero hay que ser feliz y después se obtendrán los beneficios de la felicidad como son la salud, productividad, ente otros.

Deepak Chopra (1946 - ) Médico y Escritor Indio, especialista en la interrelación mente–cuerpo, nos dice:

“La finalidad de la vida es la expansión de la felicidad. La felicidad es la meta de todas las metas. La mayoría cree que la felicidad es el resultado del éxito, la acumulación de riquezas, la salud o las buenas relaciones interpersonales… esas son sus consecuencias, no su causa”

Nuestra línea de desarrollo nos ha llevado a obtener avances significativos en tecnología, en medicina científica, pero muy poco en el desarrollo humano.

Una demostración básica es que, a pesar de todos nuestros avances, hoy en día no somos más felices. Hemos apostado que primero es tener salud, crecimiento económico y cuando se tiene todo esto, se debe pensar en ser feliz. No hemos olvidado que “Lo primero siempre debe ser primero y esto es la felicidad” (2). En este artículo se ha indicado:

Vivimos en una paradoja que indica que hemos tenido avances científicos significativos en nuestra civilización, pero siguen aumentando nuestros problemas de salud e inquietudes existenciales.

Para conocer más antecedentes sobre la relación felicidad y salud se entrega a continuación extractos del artículo: “Por qué la felicidad es tan importante para tener una óptima salud física y mental” (3), que trata de responder esencialmente la pregunta: ¿Cómo se relaciona la felicidad con la salud?:

Por qué la felicidad es tan importante para tener una óptima salud física y mental (3):

Investigaciones sugieren que la felicidad puede promover una mejor salud.

¿Qué es lo que más quiere de la vida?

Cuando se les hace esta pregunta, muchas personas dirán que simplemente quieren ser felices y saludables. Lo que tal vez estas personas no sepan es que estos dos importantes objetivos de la vida están íntimamente conectados.

Las investigaciones sugieren que las personas más felices tienden a vivir más tiempo, experimentan menos síntomas de enfermedades y tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades como enfermedades cardíacas y demencia.

¿Qué es la felicidad?

Para algunas personas, la felicidad puede ser sentir alegría y emoción. Para otras personas, la felicidad puede ser lograr metas personales o sentirse conectado a una comunidad. Dado que la felicidad es una experiencia subjetiva, todas estas definiciones de felicidad son válidas.

Un aspecto del bienestar, llamado bienestar subjetivo, puede considerarse simplemente como "sentirse bien". Una persona experimenta bienestar subjetivo cuando siente muchas emociones positivas como alegría y entusiasmo, relativamente menos emociones negativas como tristeza e ira, y cuando en general está satisfecho con su vida. Otro aspecto del bienestar, llamado bienestar psicológico, puede considerarse como "vivir la buena vida". Un modelo común de bienestar psicológico se compone de seis componentes diferentes: propósito en la vida, crecimiento personal, autonomía, autoaceptación, dominio del medio ambiente y relaciones positivas con los demás. Juntos, el bienestar subjetivo y el bienestar psicológico contribuyen a vivir una vida feliz.

¿Cómo se relaciona la felicidad con la salud?

Los investigadores han descubierto que un mayor bienestar (es decir, felicidad) está relacionado con una mejor salud general, menos dolor, menor susceptibilidad a los resfríos y los virus de la gripe y menos afecciones crónicas como enfermedades cardíacas y diabetes. El bienestar puede promover una mejor salud física de varias formas. En primer lugar, cuando las personas se sienten bien, es más probable que adopten comportamientos saludables como hacer ejercicio y comer bien y es menos probable que adopten comportamientos no saludables como fumar y consumir sustancias. Con el tiempo, estos hábitos saludables pueden promover la salud y prevenir enfermedades. Otra forma en que el bienestar puede promover la salud es mejorando el funcionamiento de los sistemas fisiológicos del cuerpo, como los sistemas cardiovascular e inmunológico. Cuando alguien experimenta estrés, los sistemas fisiológicos de su cuerpo reaccionan para protegerlo y prepararlo para responder al factor estresante de manera adecuada. Sin embargo, cuando el estrés es crónico, estas mismas respuestas fisiológicas pueden dañar la salud. El bienestar puede proteger la salud al reducir las experiencias de estrés y al mejorar las respuestas fisiológicas de las personas al estrés.

¿Es la felicidad el huevo o la gallina?

Aunque muchos estudios científicos han encontrado que las personas más felices tienden a ser más saludables, los investigadores aún no pueden decir con certeza que la felicidad produce una mejor salud física. Los investigadores esperarían ver esta misma asociación si una mejor salud física hace que las personas sean más felices, o si alguna otra variable, como los ingresos o la genética, causa tanto la felicidad como la salud. Este es un concepto científico importante: la correlación no es igual a la causalidad. En otras palabras, ¿qué viene primero, la felicidad o la salud? ¿Es la felicidad el huevo o la gallina? Al igual que la paradoja del huevo o la gallina, no existe una respuesta única y clara a esta pregunta.

Aspecto unidimensional de la ciencia

La visión de la ciencia es esencialmente unidimensional, porque se está analizando sólo la dimensión física (el cuerpo), sin considerar las restantes dimensiones como son la emocional, la mental y la espiritual, en las que coexistimos los seres humanos. Desde luego que existen corrientes de la medicina que han avanzado al respecto, como son la epigenética y la sintergética.

A pesar de considerar la unidimensional de la ciencia, cada vez más antecedentes indican que en nuestra vida lo primero es la felicidad y después sus beneficios como son la salud, productividad, otros.

Hoy se puede considerar que no hay información concluyente como lo exige la ciencia, pero la línea de acercamiento para ser demostrada ya está trazada.

Y así la paradoja de ¿Es la felicidad el huevo o la gallina? será despejada y se demostrará que la felicidad es primero.

 

Saludos,

 


 Referencias:

(1)    Citado en: Victor Hugo Ramón Vergara Medina, “Invertir en Felicidad produce fantásticos resultados”, https://prisma101-1.blogspot.com/2017/09/invertir-en-felicidad-produce.html, 4 septiembre 2017.

(2)    Citado en: Victor Hugo Ramón Vergara Medina, “Lo primero siempre debe ser primero y esto es la felicidad”, https://prisma101-1.blogspot.com/2018/10/lo-primero-siempre-debe-ser-primero-y.html, 20 0ctubre 2018.

(3)    Citado en: “Por qué la felicidad es tan importante para tener una óptima salud física y mental”, https://urgente24.com/juntos-bien/equilibrios/por-que-la-felicidad-es-tan-importante-para-tener-una-optima-salud-fisica-y, 14 abril 2021.

(4)    Imagen obtenida de: https://kattolika.myblog.it/2012/03/30/la-scienza-senza-la-religione-e-zoppa-la-religione-senza-la, 30 marzo 2012.


jueves, 12 de agosto de 2021

Mejoremos nuestra felicidad disminuyendo la ansiedad

 

Ser feliz es más una manera de apreciar la vida, que un elemento con el que nacemos o nos puede ser dado.

Resumen:

La ansiedad es considerada un sentimiento de miedo, temor e inquietud y que sentirla ocasionalmente es parte normal de la vida.

Lo importante es que sean episodios ocasionales, y debemos estar atentos porque la ansiedad influye en nuestros niveles de felicidad.

El verdadero problema es el trastorno de ansiedad, que es un mal funcionamiento emocional que nos mantiene en alerta en momentos en que no existe esta necesidad.

Las siguientes líneas de acción ayudan a disminuir la ansiedad:

-  Hacer deporte, buen descanso, cuidar nuestros gestos (sonriendo más, por ejemplo), buena alimentación y mejorar nuestro entorno externo y mundo interno.

-      Autocuidado físico, mental y emocional que nos mantenga más felices y seguros de nosotros mismos.

Y disminuyendo la ansiedad, incrementaremos nuestro nivel de felicidad. Lo conseguiremos trabajando en nosotros mismos, sabiendo apreciarnos, querernos, conocernos y cuidarnos constantemente.

La ansiedad

La ansiedad es considerada sentimiento de miedo, temor e inquietud y los especialistas indican que sentir ansiedad ocasionalmente es parte normal de la vida.

Lo importante es que sean episodios ocasionales, y debemos estar atentos porque la ansiedad influye en nuestros niveles de felicidad.

A continuación, se entregan extractos del artículo de www.semana.com: “¿Cómo combatir la ansiedad para ser feliz?” (1), en la que Gio Zararri que es autor de los libros: ‘El fin de la ansiedad’ y ‘El arte de cuidarte’, nos proporciona antecedentes de cómo combatir la ansiedad y mejorar nuestro nivel de felicidad.

¿Cómo combatir la ansiedad para ser feliz? (1)

Gio Zararri: La mejor manera de reconocer que sufrimos un trastorno de ansiedad es reconocerlo a través de nuestros síntomas. Entre ellos, los más comunes son la taquicardia, la sudoración, los mareos, la agitación, la rumiación de pensamientos, la preocupación excesiva, etc. Es una serie de síntomas, tanto físicos como mentales, que nos ayuda a entender que únicamente sufrimos ansiedad, ya que, si tuviésemos otro tipo de problema, seguramente no sufriríamos tantos y tan distintos síntomas. Si nos damos cuenta de que el miedo nos avisa y mantiene en alerta y preocupados, es muy probable que se deba a este trastorno.

Hay que entender también que la ansiedad en sí no es el problema, el verdadero problema (eso que viene conocido generalmente como ansiedad) es el trastorno de ansiedad. Es un malfuncionamiento debido al que esta emoción funciona cuándo y cómo no debe, manteniéndonos en alerta en momentos en que no existe esta necesidad, un estado emocional que nos lleva a padecer en exceso, limitando nuestra vida.

Cuando se da el trastorno, las personas sienten estos síntomas constantemente, como la taquicardia, la hiperventilación, la rumiación de pensamientos, los estados de alerta, la preocupación excesiva...

S: ¿Y cuáles son los secretos para mantener el equilibrio químico que nos permita ser felices?

G.Z.: Buena parte del secreto está en conocernos y comprender cómo funcionamos y cómo funcionan también los trastornos emocionales. Este fue el motivo por el que, tras escribir El fin de la ansiedad (mi primer libro), decidí crear El arte de cuidarte, un libro que intenta ayudar a las personas a comprender cómo atraer más felicidad y alejar las penas y los problemas. Para conseguirlo, el equilibrio químico es fundamental y eso supone atraer buena química a nuestro cuerpo alejando la mala, esa que mantiene el estrés y las emociones negativas.

Está científicamente demostrado (y en mis libros lo explico en detalle y con ejemplos) que, aumentando los niveles de las conocidas como hormonas de la felicidad, ganaremos en felicidad y perderemos en ansiedad, tristeza y otras emociones complicadas.

Para conseguirlo, acciones como el deporte, el buen descanso, cuidar nuestros gestos (sonriendo más, por ejemplo), la buena alimentación o mejorar nuestro entorno externo y mundo interno son algunos de estos secretos indispensables.

S: ¿Desde niños podemos trabajar en esto?

G.Z.: Eso es. El autocuidado debería ser nuestra primera asignatura y responsabilidad, un cuidado físico, mental y emocional que nos mantendrá más felices y seguros de nosotros mismos, un arte que cuanto más y mejor lo cultivemos, es seguro que mejores resultados van a traer a nuestras vidas.

S: ¿Por qué nos cuesta tanto dejar la ansiedad de lado?

G.Z.: Seguramente por muchos motivos, algunos de los cuales no tenemos en cuenta o no conocemos. Entre ellos, hay una parte genética que nos hace más o menos predispuestos, pero el factor fundamental es el modo en que vivimos, o mejor dicho, el modo en que nos cuidamos.

S: ¿Por qué es tan fácil caer en hábitos no saludables?

G.Z.: Creo que es muy sencillo dejarse llevar por la vida sin darnos cuenta de que buena parte de nuestra felicidad y bienestar depende de nosotros y del modo en que nos cuidamos. Creo que se le ha dado mucha importancia al cuidado físico, pero no tanta al cuidado mental y emocional, y de aquí nacen los problemas.

Nadie nos ha enseñado a gestionar nuestro mundo emocional y mental, e incluso muchas veces hacerlo está mal visto, pero no hay nada más importante para disfrutar de una vida feliz que aprender a serlo, entendiendo lo mucho que podemos hacer activamente por conseguirlo, sin esperar que sea el mundo o la fortuna los que la traigan consigo.

Son muchas las frases célebres que nos ayudan a entenderlo, como esa que dice que “no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita” o esa otra que indica que “la felicidad no está en la meta sino en el camino”. Estas son frases o lecciones que la vida nos muestra a todos nosotros, haciéndonos entender que ser feliz es más una manera de apreciar la vida, que un elemento con el que nacemos o nos puede ser dado.

Con esto quiero decir que la felicidad está ahí y hay para todos, pero conseguirla supone trabajar en nosotros mismos, saber apreciarnos, querernos, conocernos y cuidarnos constantemente, ya que, si nos dejamos llevar por la vida o los problemas, es muy fácil caer en esos hábitos no saludables que nos generarán dificultades y problemas emocionales.

Menos ansiedad es más felicidad

Gio Zararri indica que, si tenemos síntomas, tanto físicos (taquicardia, sudoración, mareos, agitación) como mentales (rumiación de pensamientos, preocupación excesiva), estamos en presencia de ansiedad.

Nos dice que el verdadero problema es el trastorno de ansiedad, que es un malfuncionamiento emocional que nos mantienen en alerta en momentos en que no existe esta necesidad.

Para ser felices, debemos mantener el equilibrio químico, para lo que debemos conocernos y comprender cómo funcionamos y cómo funcionan también los trastornos emocionales.

Es conocido que, aumentando los niveles de las hormonas de la felicidad, ganaremos en felicidad y perderemos en ansiedad, tristeza y otras emociones complicadas.

Líneas para conseguirlo:

-   Hacer deporte, buen descanso, cuidar nuestros gestos (sonriendo más, por ejemplo), buena alimentación y mejorar nuestro entorno externo y mundo interno.

-   Autocuidado físico, mental y emocional que nos mantenga más felices y seguros de nosotros mismos.

-      Dejar la ansiedad de lado es el modo en que vivimos, o, mejor dicho, el modo en que nos cuidamos.

-    Evitar dejarse llevar por la vida sin darnos cuenta de que buena parte de nuestra felicidad y bienestar depende de nosotros y del modo en que nos cuidamos.

Se debe entender que ser feliz es más una manera de apreciar la vida, que un elemento con el que nacemos o nos puede ser dado.

La felicidad está ahí y hay para todos, pero conseguirla supone trabajar en nosotros mismos, saber apreciarnos, querernos, conocernos y cuidarnos constantemente.

 

Un abrazo,

 





Referencias:

(1)  “¿Cómo combatir la ansiedad para ser feliz? Esto dice un experto”, https://www.semana.com/vida-moderna/articulo/como-combatir-la-ansiedad-para-ser-feliz-esto-dice-un-experto/202111/, 12 abril 2021.

(2)  Imagen obtenida de: https://www.facebook.com/FelizSinAnsiedad, consultado 12 agosto 2021.


jueves, 5 de agosto de 2021

El corazón entrega información para la Felicidad

 


Contexto:

Al vivir sujeto a la razón, nos privamos de ser felices.

Resumen:

Cuando decimos “tengo una corazonada”, es porque presentimos que va a suceder algo. Y muchas veces hemos creído en esta información que viene del corazón y ha resultado muy bien.

Nuestra formación nos dice que debemos sólo atender a la información de la razón, lo que hace que nos privemos de mejorar nuestro nivel de felicidad.

Debemos tener presente que el corazón nos entrega una valiosa información, que debemos aprender a creerle y dejar de atender sólo a la razón, porque:

-      El corazón nos dice en dónde está la alegría; y antes que la razón la encuentre, el corazón ya la ha detectado. Y por vivir sujetos a la razón, es que nos privamos de ser felices.

-      Se necesita creer en aquello que nos hace feliz. Porque la fe, va más allá de la razón.

-   Hay que descifrar los dictados del corazón. Porque si le hacemos caso al corazón, seremos felices.

El corazón nos entrega valiosa información:

Todos sabemos cuándo se dice “tengo una corazonada”, se debe a que se tiene un presentimiento que va a suceder algo. Y muchas veces hemos creído en esta información que viene del corazón y nos ha resultado muy bien.

Pero, con mayor frecuencia, no se escucha esta información que vienen del corazón, porque nuestra formación nos dice que debemos sólo atender a la información de la razón.

En este contexto y en relación con la felicidad, consultando lo que dice La biblia (1), podemos obtener:

Del Proverbios 15:15

“Si estás triste, todos los días son malos; si estás feliz, todos los días son de fiesta”.

Y del Proverbios 17:22

“Un corazón alegre es la mejor medicina; un ánimo triste deprime a todo el cuerpo”.

Para conocer más de la relación felicidad y corazón, se entrega a continuación el artículo del Presbítero Salvador González Vázquez: “El Corazón, detecta la felicidad” (2).

El Corazón, detecta la felicidad (2)

El corazón nos dice, en dónde está la alegría; y antes que la razón la encuentre, el corazón ya la ha detectado.

Y por vivir sujetos a la razón, es que nos privamos de ser felices.

La razón no nos permite escuchar las razones del corazón. Y como decía Pascal: “el corazón tiene sus razones”. Pero el hombre, sólo acepta como verdad, lo que viene de la razón. Y ésta, no es la única fuente de conocimiento.

Hay veces que la razón, puede ser la causa de nuestra tristeza; mientras que el corazón, nos da razones para estar alegres. Aunque ignoramos esas razones.

Algo semejante pasó con los discípulos de Emaús; ellos, platicaban, de la muerte del Señor, a un forastero; pero no advertían, que ese hombre, era el mismo Jesús.

Ellos llevaban a un lado, la causa de su alegría; pero sus ojos estaban velados, y no lo podían ver.

Y una vez que reconocen a Jesús, se decían el uno al otro: “¡Con razón nuestro corazón ardía mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!”. (Lc.24).

Qué importante es atender al corazón, porque éste, tiene algo qué decirnos.

Y por eso, Jesús les echa en cara su incredulidad, y les dice: “Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas”. (Lc.24).

Se necesita creer en aquello que nos hace felices. Porque la fe, va más allá de la razón.

Por eso, hay que dejarse llevar por lo que dicta el corazón. Ya que éste, no se equivoca.

Hay que descifrar los dictados del corazón. Porque si le hacemos caso al corazón, seremos felices.

La información entregada por el corazón

El corazón nos entrega una valiosa información, que debemos aprender a creerle y dejar de atender sólo a la razón:

-      El corazón nos dice en dónde está la alegría; y antes que la razón la encuentre, el corazón ya la ha detectado. Y por vivir sujetos a la razón, es que nos privamos de ser felices.

-      Se necesita creer en aquello que nos hace felices. Porque la fe, va más allá de la razón.

-      Hay que descifrar los dictados del corazón. Porque si le hacemos caso al corazón, seremos felices.

 

Un abrazo,


 
Referencias:

(1)  Citado en: “30 Versículos de la Biblia sobre la Alegría y Felicidad”, https://thebibleverses.org/es/alegria/, consultado 31 julio 2021.

(2)  Presbítero Salvador González Vázquez, “El Corazón, detecta la felicidad”, https://www.elsoldesanluis.com.mx/analisis/el-corazon-detecta-la-felicidad-6581392.html, 11 abril 2021.

(3)  Imagen obtenida de: https://www.pinterest.com.mx/pin/322781498265752078/, consultado 4 agosto 2021.


viernes, 30 de julio de 2021

Ikigai – La Felicidad japonesa de estar siempre ocupado

 


El “ikigai” japonés es tener un propósito para vivir y hacer del propósito una acción.

Resumen:

Los japoneses, como parte de su cultura milenaria, tienen el Ikigai, que les permite dar sentido a cada día de sus vidas, por lo que vale la pena vivir, con todos los beneficios que esto significa, principalmente en el mejoramiento de sus niveles de felicidad y longevidad.

Para los japoneses:

-      El secreto de una vida larga y feliz es no retirarse nunca, sino mantenerse ocupado con su Ikigai durante el mayor tiempo posible: su razón para levantarse por la mañana.

-      La vida no consiste en hacer todo el trabajo posible, sino en hacer lo que te hace feliz. Y sí, el trabajo forma parte de ello, pero no en exceso.

-      Hacen pequeñas cosas que te gusten para inspirarte y crear un flujo a través del cual florezca tu ikigai.

La cultura Ikigai de los japoneses

Todos los países tienen ciertos hábitos que le son característicos y que son parte de sus culturas.

En “Aporte de las Culturas a la Felicidad” (1), se ha expresado que:

Cada país y como parte de sus culturas llevan a cabo ciertas prácticas en todos los ámbitos de la vida y por cierto también en el contexto de la felicidad.

Para el japonés:

El “ikigai” japonés es tener un propósito para vivir y hacer del propósito una acción.

Los japoneses, como parte de su cultura milenaria, tienen el Ikigai, que les permite dar sentido a cada día de sus vidas, por lo que vale la pena vivir, con todos los beneficios que esto significa, principalmente en el mejoramiento de sus niveles de felicidad y longevidad.

Se entrega a continuación extractos del artículo de Kevin van Buuren: “Ikigai: el secreto japonés para llegar feliz a los 100 años” (2), que nos proporciona más antecedentes de la cultura japonesa del Ikigai.

Ikigai: el secreto japonés para llegar feliz a los 100 años

En Japón, los jubilados no aspiran a jubilarse, sino que los ancianos en forma cultivan flores y otras plantas en su propio huerto durante años. Según los lugareños, el secreto de una vida larga y feliz es no retirarse nunca, sino mantenerse ocupado con su Ikigai durante el mayor tiempo posible: su razón para levantarse por la mañana.

¿Qué es el Ikigai?

La palabra japonesa Ikigai puede dividirse en dos partes. La primera parte significa "vivir" y la otra "valer". Traducido libremente, lo vemos como su razón de ser, la alegría de vivir o como dicen los japoneses: la felicidad de estar siempre ocupado.

Los isleños deben su vejez saludable a un estilo de vida equilibrado, repleto de comidas moderadas y un trabajo físico ligero que da paz a la mente para mantenerse ocupado con su Ikigai personal. Se sigue trabajando hasta que la salud ya no lo permite, lo que -a diferencia de Occidente- suele ocurrir poco antes de la muerte.

¿Qué es ser Ikigai? Adiós al estilo de vida apresurado

Para los orientales la vida no consiste en hacer todo el trabajo posible, sino en hacer lo que te hace feliz. Y sí, el trabajo forma parte de ello, pero no en exceso.

El Instituto Americano del Estrés estudió la degeneración que acompaña al envejecimiento y llegó a la conclusión de que el estrés es el principal factor de los problemas de salud. Un estrés que está inextricablemente ligado a nuestro estilo de vida occidental.

Japón abolió la edad de jubilación obligatoria cuando surgió un término (karoshi) que significa literalmente "trabajar hasta morir". A veces parece que nosotros también nos dirigimos hacia este muro cuando observamos un fenómeno occidental que antes era raro: el agotamiento. Los japoneses (en Okinawa) trabajan de forma muy competente, concentrados en una tarea a la vez y a un ritmo aceptable. Tampoco se quedan nunca quietos, sino que se mueven como una brisa de verano de camino a la siguiente tarea, o compañía.

Ikigai en Occidente: cómo conseguirlo

El compañerismo, o moai -un grupo con intereses comunes- es uno de los recursos más importantes según los habitantes mayores. De forma voluntaria, se llevan a cabo todo tipo de pequeñas tareas con el fin de ayudar a la sociedad y eso le da a uno energía, en lugar de estrés. Al hacerlo, dan menos valor a la "felicidad" terrenal en forma de materialismo y capitalismo.

Además, estos sabios ancianos se toman el tiempo de reconocer sus emociones y sentimientos y dejarlos existir. Mientras que en Occidente a veces vinculamos una acción a una emoción - "me siento mal, así que haré algo para sentirme bien"-, es mejor encontrar la causa de la negatividad y aceptar que no siempre hay que sentirse bien. No hay que meditar cuando no se está abierto a ello, se trata de tomarse un momento para uno mismo sin realizar acciones adicionales.

En Japón la sobremesa se procura evitar, para que no toda la energía vaya a parar a la digestión, sino que se pueda utilizar para esas pequeñas tareas que contribuyen a que fluya el gran objetivo: tu ikigai. ¿Es eso escribir? Así no tendrás que poner sólo palabras en el papel. Ve a leer, a dar un paseo o a dibujar. Haz pequeñas cosas que te gusten para inspirarte y crear un flujo a través del cual florezca tu ikigai.

¿Cómo saber cuál es tu Ikigai?

Los japoneses conocían siete condiciones que hay que tener en cuenta para entrar en un flujo y mantenerse en él. Se trata de pequeñas tareas que no son efectivas a primera vista, pero que crean paz personal. Alinea tus actividades diarias con un flujo que te reconecta con tu Ikigai.

Ten claro lo que tienes que hacer

Conoce tu tarea y no te desvíes de ella.

Saber cómo hacerlo

Conoce las cualidades y acciones que necesitas para lograr tu objetivo.

Conoce lo bien que lo estás haciendo

Reconoce tus conocimientos y tu calidad y date cuenta de que haces lo que haces por una razón.

Saber dónde ir (si hay que moverse)

Conoce los lugares que te dan inspiración y energía.

Debería ser un gran reto para ti, pero no inalcanzable.

Encuentra el equilibrio entre rendir por encima de tus capacidades y dentro de las posibilidades de tu propio conocimiento y calidad.

Y requieren una gran habilidad de su parte

Una combinación de los puntos anteriores. Saber lo que hay que hacer, conocer las cualidades necesarias para hacerlo y encontrar el reto en ello.

Libre de distracciones

Las notificaciones, o simplemente la anticipación de las mismas, te sacan de tu concentración y, por tanto, de tu flujo.

Lo que nos enseña el Ikigai

Para los japoneses:

-   El secreto de una vida larga y feliz es no retirarse nunca, sino mantenerse ocupado con su Ikigai durante el mayor tiempo posible: su razón para levantarse por la mañana.

-      Los isleños deben su vejez saludable a un estilo de vida equilibrado, repleto de comidas moderadas y un trabajo físico ligero que da paz a la mente para mantenerse ocupado con su Ikigai personal. Se sigue trabajando hasta que la salud ya no lo permite…

-      La vida no consiste en hacer todo el trabajo posible, sino en hacer lo que te hace feliz. Y sí, el trabajo forma parte de ello, pero no en exceso.

-      De forma voluntaria llevan a cabo todo tipo de pequeñas tareas con el fin de ayudar a la sociedad y eso le da a uno energía, en lugar de estrés. Al hacerlo, dan menos valor a la "felicidad" terrenal en forma de materialismo y capitalismo.

-      Hacen pequeñas cosas que te gusten para inspirarte y crear un flujo a través del cual florezca tu ikigai.

 

Un abrazo,


Referencias:

(1)  Citado en: Víctor Hugo Ramón Vergara Medina, “Aporte de las Culturas a la Felicidad”, https://prisma101-1.blogspot.com/2018/02/aporte-de-las-culturas-la-felicidad.html, 15 febrero 2018.

(2)  Citado en: Kevin van Buuren, “Ikigai: el secreto japonés para llegar feliz a los 100 años”,  https://www.esquire.com/es/salud-fitness-running/a36074578/ikigai-japon/, 12 abril 2021.

(3)  Imagen obtenida de: https://www.iproup.com/innovacion/7278-ikigai-el-secreto-japones-para-emprender-con-sentido, 8 septiembre 2019.