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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Lo Mejor es ponernos en las manos de Dios

Lo mejor es ponernos en las manos de Dios. Es cierto que hay que hacer todo lo posible para liberarse de las dificultades importantes, pero no podemos pretender una vida sin desafíos. Lo importante es mantener esa paz interior que nos da la confianza en el Señor y saber que, de una manera o de otra, con el Señor todo es mejor y todo tendrá alguna salida. Él es capaz de darnos luz y creatividad para encontrar soluciones, y no nos faltará auxilio.
El Señor, que todo lo ve, también sabe que algunas cosas que nosotros queremos evitar son buenas para nuestra vida. Entonces es mejor no pretender liberarse de todo. Es más sano vivir libres por dentro, sabiendo que no somos dioses y que no podemos tener todo el futuro planificado y asegurado. El Señor nos quiere desprendidos de todo, dispuesto a la entrega. Si aprendemos a soltar lo que se acaba, nos liberamos del temor a perderlo, y ya no estaremos obsesionados por conservarlo.
Un verdadero creyente tiene un corazón de niño y se deja tomar de la mano por el Señor para enfrentarlo todo con él. Así puede decir:“ Aunque pase por quebradas oscuras, ningún mal temeré, porque tú vienes conmigo” (Salmo 23,4).

Citado en :
Víctor Manuel Fernández , “Un Estímulo todos los días, Propuestas para vivir mejor”, San Pablo, Riobamba, Buenos Aire, 2007, pp261.

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