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miércoles, 30 de mayo de 2012

Chile puede seguir el camino de Bután hacia la Felicidad

A continuación se reproduce un interesantísimo artículo del Diario La Tercera sobre Dasho Karma Tshiteem, Ministro de la Felicidad de Bután, durante su estadía en Chile:
Fue el primer país del mundo en cambiar el PIB por medición de felicidad para evaluar el bienestar.
Si en Bután se pudo, ¿por qué en el resto del mundo no? Esa es una de las premisas que Dasho Karma Tshiteem, ministro de la Felicidad de ese pequeño reino asiático, dejó en su visita a Chile -donde participó en un seminario sobre ese tema- al repasar la experiencia de esa nación desde que, en la década de los 70, el rey Jigme Singye Wangchuck cambió el enfoque economicista del desarrollo por uno holístico. En términos concretos, relegó la medición del Producto Interno Bruto y, en cambio, estableció como hoja de ruta del progreso la Felicidad Interna Bruta (FIB).
Tiene su lógica: la FIB representa una guía para medir cómo el progreso está llegando a la ciudadanía. Algo que el PIB no mide. “Estamos en una sociedad donde el progreso está cada vez más de la mano con la felicidad”, sentencia Dasho Karma Tshiteem.
Como fue asumido como un desafío de Estado, la forma de marcar esa hoja de ruta fue a través de políticas públicas. Para eso, en Bután existe una entidad que se dedica a desarrollar los planes y programas que deben sostener la felicidad de sus habitantes en torno a cuatro pilares: desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo; preservación y promoción de la cultura; conservación del medio ambiente, y el buen gobierno. Y las políticas públicas van en esa dirección.
“En educación, por ejemplo, puedes hacer pequeñas cosas: introducir conocimientos y habilidades para que la gente viva más feliz”, explica Dasho Karma Tshiteem. Por ejemplo, hace dos años se introdujo la meditación en cada una de las escuelas. La idea detrás de ese plan es incorporar la meditación en el estilo de vida de los butaneses desde la escuela, como una medida de salud metal. Una o dos veces al día, los niños meditan para trabajar la quietud.
También se establecieron políticas para fortalecer los lazos entre la comunidad. “¿Saben qué tan unidas son las comunidades acá?”, se pregunta. Y responde: el gobierno podría hacer políticas para acercar a las comunidades, que la gente se conozca una a la otra puede reducir el crimen. Más: políticas para que haya más voluntariado porque, dice el ministro, los estudios científicos muestran que el voluntariado puede ayudar positivamente. “Estas cosas son medidas simples y que pueden ser una política pública”.
El ministro advierte: Bután no busca ser un modelo para el resto del mundo. Pero está detrás de la idea de que el foco de desarrollo apunte a la felicidad. Y la ONU ya ha dado pasos en esa línea. La Asamblea General aprobó el año pasado una resolución que reconoce la búsqueda de la felicidad como un objetivo humano fundamental e instó a los países miembros a promover políticas públicas e incluir la felicidad y el bienestar en su apuesta por el desarrollo. Y en abril de este año, en Nueva York, el organismo examinó relación entre felicidad y desarrollo. Uno de los países expositores fue Bután. ¿Se puede seguir la misma hoja de ruta?
Educación y familia
Dasho Karma Tshiteem dice que sí. Que la experiencia de Bután muestra que las acciones del gobierno tienen una enorme influencia en cada aspecto de la vida de los habitantes. Y plantea, a modo de ejemplo, que hay dos ámbitos en que Chile podría apuntar sus políticas públicas: educación y familia.
Explica que el gobierno chileno podría establecer planes para que el sistema de educación esté lo suficientemente fortalecido, de manera de equipar a las personas para llevar a una mejor vida.
Y, segundo, dice que la institución de la familia es el más importante piloto de las personas. “Los valores correctos son transmitidos por la familia y hoy se está dejando que las escuelas hagan el trabajo académico y la entrega de valores”, advierte. A la familia hay que ponerle especial atención porque el desarrollo moderno es demasiado individualista.
Hay un punto ahí: el estudio británico Cultura y autoconcepto: aclarando las diferencias, realizado por la Universidad de Sussex, en Inglaterra, dice que Chile es el segundo país más individualista después de Estados Unidos, entre 36 países en el mundo.
Un tercer llamado que hace Dasho Karma Tshiteem al país apunta a que los ciudadanos participen en la creación de esas políticas públicas, tal como sucede en Bután: “Hay que establecer un diálogo con la ciudadanía para saber qué espera ella del desarrollo”, dice.

Referencia:
 “Cómo podría Chile seguir el camino de Bután hacia la felicidad”
Diario la Tercera
27 Mayo 2012

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