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sábado, 4 de octubre de 2014

Interrelación de los planos de la vida y la Felicidad

He tratado de mejorar el entendimiento de lo expresado por Mahatma Gandhi, el gran estadista y líder pacifista hindú, que mencionó:
“La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces está en armonía”.
 
En una línea de interpretación, lo dicho por Mahatma Gandhi, nos indica que para ser feliz debemos alinear (armonizar) nuestros sentidos (plano material), con nuestro sentir (plano emocional), con nuestro pensar (plano mental) y con nuestro ser y creer (plano espiritual).
 
En ese contexto, el médico y escritor hindú Deepak Chopra nos expresa que cada día las investigaciones dan de manifiesto esa gran interrelación que existe entre los diferentes planos de la vida y desde luego cómo se pueden aprovechar para el logro de la felicidad.
 
Deepak Chopra nos indica (Referencia):
 
Ni el cerebro ni los genes son estructuras estáticas; cambian y evolucionan a cada minuto. Nuestros genes reciben constantemente la influencia de nuevas experiencias. Cada una de nuestras elecciones envía señales químicas que atraviesan el cerebro, incluida la elección de ser feliz, y cada señal moldea el cerebro año tras año.
 
Las investigaciones muestran que, en términos generales, la predisposición del cerebro puede modificarse mediante:
 
Plano Físico
Medicamentos para levantar el ánimo; funcionan solo a corto plazo y tienen efectos secundarios.
 
Plano Emocional
Terapia cognitiva, que transforma el cerebro mediante la modificación de creencias limitadoras. Todos nos decimos a nosotros mismos palabras que provocan infelicidad. La repetición constante de una creencia negativa desarrolla vías nerviosas que refuerzan la negatividad, ya que se convierte en una manera habitual de pensar. Dichas creencias pueden reemplazarse con otras, no solo más positivas sino más acordes con la realidad
Los psicólogos han descubierto que la alteración de creencias fundamentales es tan eficaz como los medicamentos para modificar la química cerebral.
 
Plano Mental:
La meditación que produce en el cerebro numerosas alteraciones positivas. Los efectos físicos de permanecer quietos y volcarse hacia el interior son inconmensurables.
Hoy sabemos que activa la corteza prefrontal, sede del pensamiento elevado, y que fomenta la liberación de neurotransmisores como la dopamina, la serotonina, la oxitocina y los opiáceos cerebrales. Cada uno de estos químicos naturales del cerebro se relaciona con distintos aspectos de la felicidad. La dopamina es un antidepresivo; la serotonina aumenta la autoestima; la oxitocina es conocida como la hormona del placer (su niveles aumentan durante la excitación sexual); los opiáceos actúan como analgésicos y son responsables de la euforia que sigue al ejercicio físico. Queda claro que la meditación, por producir niveles elevados de estos neurotransmisores, es una manera más que eficaz para modificar la predisposición del cerebro. Además, ningún medicamento puede coordinar por sí sólo la liberación de todas estas sustancias.
 
Indudablemente se queda sorprendido de las interrelaciones existentes, y desde luego se abre nuestra imaginación de los efectos maravillosos que se pueden lograr si uno actúa en el plano espiritual.
 
Para en algo aterrizar, y claro está en el contexto de los creyentes, en el plano espiritual podemos esperar:
"Felices los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen"
Evangelio San Lucas, 11, 28.
  
Referencia:
-      Deepak Chopra, “la Receta de la Felicidad – Las siete claves de la felicidad y la iluminación”, Random House Mondadori, S.A., España, 2011, pp13.

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