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martes, 21 de noviembre de 2017

La fórmula de la Felicidad de Anthony de Mello

Si logras librarte de todo apego, lograras la felicidad.

Resumen:
Anthony de Mello nos cuenta que descubrió una fórmula que nos permitiría ser feliz el resto de nuestras vidas. Encontró que si no estuvieras ocupado activamente en volvernos desdichado, seríamos felices, porque nacimos felices.

Nos dice que tenemos la solución del problema de la felicidad de los seres humanos, pero… la tragedia es que tenemos la solución a mano, pero no la queremos usar…

Las enseñanzas de Anthony de Mello:
Anthony de Mello (1931 – 1987), Sacerdote Jesuita, en sus Conferencias “Redescubrir la vida”, realizadas en la Universidad de Fordham, Nueva York, en el año 1986 (1)(2) nos cuenta:

Diez, doce años atrás, hice un descubrimiento que trastocó y revolucionó mi vida, convirtiéndome en un hombre nuevo. Descubrí una fórmula que me permite ser feliz el resto de la vida, que permite disfrutar cada minuto de la vida. Redescubrí la vida.

Lo “descubierto” coincide con lo comentado por un Sacerdote, sobre lo que le dijo un paciente terminal de sida, al que atendía:

“Padre, hace seis meses, el doctor me dijo que yo temía seis meses de vida, y yo lo creí.” ¡Cuánta razón había tenido!, pues el hombre se estaba muriendo. ¿Sabe algo, padre? Éstos han sido los seis meses más felices de toda mi malgastada vida… ¡los más felices! En realidad, nunca había sido feliz hasta estos seis meses, dijo, y abandoné la tensión, la presión, la ansiedad, la esperanza y, en lugar de caer en la desesperación, finalmente fui feliz.”.  
Y el sacerdote concluyó: A lo largo de toda la Biblia está dicho que se puede perder el miedo y encontrar la felicidad.

La felicidad está en uno mismo
La gente a veces se pregunta: “¿Qué hago para ser feliz?”
Tú no haces nada para ser feliz. No debes hacer nada para ser feliz.
No puedes adquirir la felicidad, ¿sabes por qué? ¡Por que la tienes! ¡La tienes!
¡Pero estás todo el tiempo obstruyéndola… Deja de obstruirla y la tendrás.

Los chinos lo dicen de una manera hermosa:
“Cuando el ojo no está obstruido, el resultado es la visión;
cuando el oído no está obstruido, el resultado es la audición;
cuando la boca no está obstruida, el resultado es el gusto”.
Y yo agrego:
“Cuando la mente no está obstruida, el resultado es la verdad; y,
cuando el corazón no está obstruido, el resultado es la dicha...y el amor.”

La fórmula de la felicidad
La fórmula se puede resumir en: Para ser feliz hay que estar libre de todo apego.

Estar libre de todo apego a la vida significa estar feliz de vivir y estar feliz de abandonar la vida.

Hay personas que lo han logrado, de modo que es posible.

El fundamento de la fórmula es: Si no estuvieras ocupado activamente en volverte desdichado, serías feliz. Nacimos felices. Toda la vida está atravesada de felicidad.

Pero… nos han enseñaron a trabajar activamente para volvernos desdichados.

¿Cómo lo lograron?
Enseñándonos a apegarnos, enseñándonos a tener deseos tan intensos que nos rehusaríamos a ser felices a menos que fueran satisfechos.

La fórmula de la felicidad es tan sencilla que, podría explicártela en dos minutos. Si la escucharías o no, es otra cuestión; eso depende de tu propio corazón.

La fórmula: El mundo está lleno de sufrimiento; la raíz del sufrimiento es el deseo-apego; la supresión del sufrimiento es el abandono del apego.

¿Abandonar los apegos significa apartarse del mundo material?
La respuesta es: ¡no!
Uno usa el mundo material, uno goza el mundo material, pero no debe hacer depender su felicidad del mundo material.
Uno comienza a gozar las cosas cuando está desapegado, porque el apego produce ansiedad. Si estás ansioso cuando te aferras a algo, difícilmente podrás gozarlo.

¿Podemos definir la felicidad?
La felicidad no puede definirse; por lo menos yo no he encontrado una definición. En realidad, tú no tendrás ninguna idea acerca de qué es la felicidad mientras no abandones el apego. De modo que la felicidad sólo podría definirse como el abandono de la ilusión, el abandono del apego.

Cuando se abandona la desdicha causada por el apego, se alcanza la felicidad. Por supuesto que, para “definirla”, se podrían usar expresiones como “paz y serenidad”, “estar por encima de todo”, “disfrutar cada momento tal como se presenta”, “vivir en el presente”...
Son palabras; son meras palabras. No sabes qué es la visión hasta que el ojo deja de estar obstruido. No sabes qué es la felicidad hasta que abandonas los deseos-apego.

Felicidad y éxito:
¿Cómo se concilian el desapego y el impulso de la sociedad que dice que debemos tener éxito?

Hay como un forcejeo: por un lado, felicidad, paz, serenidad, dominio de sí mismo, estar por encima; por el otro, el impulso, que la sociedad ha puesto dentro de nosotros, de tener éxito.

Estamos atados a cosas que no existen; tenemos miedo de cosas que no son... Son ilusiones, falsedades, creencias; no realidades.
¡Qué agonías pasamos por cosas de las cuales -estamos convencidos- parecen depender nuestra felicidad! Pero no debería ser así, porque nuestra felicidad no depende de nada. Y no queremos verlo.

Tengo una imagen perfecta para aclarar esto. Piensa que estás en una sala de conciertos, cómoda y agradablemente ubicado en tu butaca, en la oscuridad de la sala, escuchando una sinfonía y disfrutándola. De repente recuerdas que te has olvidado de cerrar tu automóvil. ¡Oh, Dios!
¿Qué haces ahora? No puedes salir, pues molestarías a los demás; ya no puedes disfrutar de la música y estás atrapado en la disyuntiva. Ésta es la imagen de la vida para la mayoría de las personas: ansiedad constante.

"La vida es algo que nos pasa mientras estamos ocupados en otra cosa."
(John Lennon)

El actuar de los niños:
Cuando se estudia a los niños pequeños, se aprecia que ellos se perturban naturalmente, sin necesidad de ninguna programación especial. Se perturban cuando no consiguen algo que consideran vital para ellos y necesario para su felicidad. Pero, después de un lapso, se olvidan de todo eso, o crecen y ya no les importa.

La felicidad de no depender
La verdadera felicidad no es causada por nada.
¿No se te ha ocurrido alguna vez que, si algo es la causa de tu felicidad, te volverás posesivo con respecto a esa cosa, te volverás ansioso por miedo a perderla?...cualquiera que esa cosa sea: educación, reputación, buena salud, la vida misma.

Si tu felicidad depende de alguien o de algo, no es felicidad, es inquietud, es tensión, es presión, es temor

¿Qué se tiene que hacer?
No tienes que hacer nada... ¡Tienes que comprender!
Deja de lado la obstrucción, abandona las creencias falsas y el apego desaparecerá. Entonces sabrás qué es la felicidad.

El mensaje de Anthony de Mello:
La tragedia es, tal como lo descubrí diez o doce años atrás, que ¡el secreto se ha encontrado! Tenemos la solución a mano.
¿Por qué no la usamos?
No la queremos.

Ésa es la actitud de las personas en todas partes: no quieren oír, no quieren escuchar.
Tú le dices:
-La vida es extraordinaria, la vida es maravillosa; tú podrías disfrutarla; no tendrías ni un minuto de tensión, ni uno, ninguna presión, ninguna ansiedad. ¿Lo deseas?
-¡No es posible! ¡Nunca se ha logrado! ¡No puede lograrse! –será tu respuesta.
No hay ningún espíritu de búsqueda, de investigación, conocer:
-¡Tratemos de averiguar! Tratemos...
¡No, no, no! Esto no es lo que sucede. En cambio, dices:
-No puede lograrse.

La última cosa que quiere un paciente es la cura; no quiere curarse, busca alivio.

El mensaje final:
Grande enseñanza nos entrega el sacerdote Anthony de Mello, que por lo demás, como el sacerdote Jesuita lo menciona, son las que están en los Evangelios.

Ya lo sabemos. Está en nosotros creer que la vida es extraordinaria, que la vida es maravillosa y que podemos disfrutarla, al no tener ni un minuto de tensión, ninguna presión, ninguna ansiedad, al abandonar los apegos.

Un abrazo,






Referencias:
(1)  Anthony de Mello, “Medicina del Alma para la superación personal”. Conferencias “Redescubrir la vida”, en la Universidad de Fordham, Nueva York, Editorial Lumen, 1986.
(2)  “Redescubriendo la Vida -Anthony de Mello- Conferencia en Español”, https://youtu.be/8Vd0FQ2V6xw, 22 diciembre 2014.

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