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miércoles, 6 de enero de 2016

La Felicidad que entregas se multiplica


A continuación extracto del artículo de Pilar Aristy, que nos indica la importancia de dar para ser feliz:

Nos dice:

Este año queremos entregarles el secreto de la felicidad: ¡Dar de corazón!

Se nos ha enseñado desde muy pequeños a conservar. Acumulamos demasiadas cosas en el trayecto de nuestras vidas, tanto a nivel emocional como material.

Nos parece un proceso natural, pero no lo es. Hemos olvidado, que somos parte de la naturaleza y ella es un manual para nuestra existencia. En su evolución natural están todos los misterios de la vida en el universo.

¿Por qué dar de corazón?

Observando algo tan simple como el agua en la naturaleza, encontramos la respuesta. El mar se entrega al descubierto, cada día, sin barreras ni censura. Permite que el cielo, la acaricie con su calor y se lleve un poco de si, en la evaporación de su agua.

El firmamento se llena de esta entrega desinteresada, convirtiéndose en vientre, llenándose de retoños, que se germinan rápidamente.

Cuando ya está listo, sus hijos (lluvia), no permanecen en casa. Caen a la tierra, llenándola de vida, brillo y prosperidad.

A su vez, la tierra se vuelve fértil, los arboles agradecidos retoñan y nos entregan su fruto… ¡Es un ciclo de entregar y recibir que no tiene final! ¡Eso es balance natural!

En el momento, que este dar y recibir en la naturaleza se detuviera, la vida dejaría de existir. No tenemos más que ver lo que hemos hecho con nuestro planeta, por el insaciable deseo de poder y retener.

Lo queremos todo, sin entregar nada a cambio y esto nos está cobrando un alto precio. El agua, que se acumula, se estanca, se pudre. No oxigena, se muere.

Nuestro cuerpo no los está gritando a cada segundo. Cada vez que acumulamos emociones negativas, nuestras defensas bajan, nos enfermamos y envejecemos rápidamente.

Incluso, aunque parezca mentira, afecta todas las cosas positivas que recibimos y nos quedamos con ellas, sin dar nada a cambio.

Muchos son los que reciben amor y no lo devuelven, por ejemplo. Pensamos que el amor es tan infinito como el agua y hasta el agua se termina si no existe un intercambio de dar y recibir.

El regalo más grande que nos ha dado el Señor, es precisamente la capacidad para dar y recibir. Nos ha regalado la vida, desinteresadamente, con libre albedrío, con tan solo la esperanza, de que a través de ese dar y recibir, crezcamos como seres humanos y seamos felices.

Referencia:
-          Citado en:  Pilar Aristy, “¡La felicidad que entregas se multiplica!”, http://www.enterato.com/la-felicidad-que-entregas-se-multiplica/, 21 Diciembre 2015
-          Imagen obtenida de: http://buscandouncaminodistinto.blogspot.cl/2011/07/feliz-bajo-la-lluvia.html, 06 Enero 2016.

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