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miércoles, 10 de octubre de 2012

La Felicidad está en nuestras manos.


A continuación un extracto del artículo del consultor Miguel Ramírez Barber, sobre aspectos relevantes sobre la Felicidad.

El autor nos indica:

La felicidad esta en nuestras manos, depende de nuestras actitudes y nuestros comportamientos. 

Una de las principales enseñanzas viene de Victor Frankl, sobreviviente del holocausto, autor y terapeuta, que nos dice, que el hombre tiene que tener un sentido de la vida, para mantener la voluntad de vivir, aun en las peores circunstancias.  Comenta que la persona, siempre tiene la libertad de reaccionar como quiera, en cualquier circunstancia, incluso ante las peores adversidades…

Una persona puede ser feliz si su vida tiene sentido, pero seguramente será infeliz si no lo tiene. El sentido tiene dos vertientes: “que mi vida tenga sentido” y “que la vida tenga sentido”. El primer aspecto corresponde al “sentido personal” y el segundo al “sentido trascendente.”

El sentido personal se deriva de nuestras relaciones humanas, nuestro trabajo y las causas en las que creemos.  Las relaciones humanas, con la pareja, la familia y los amigos, nos dan el sentido de amar y ser amados, de pertenencia y ser necesitados.  El trabajo le da sentido a nuestro esfuerzo mas allá de una retribución económica y las causas por las que luchamos ennoblecen nuestra existencia.

El sentido trascendente se deriva de nuestra creencia en Dios y en una vida después de la muerte.  La religión nos proporciona la tranquilidad de esperar una vida mejor pero también nos exige un comportamiento ejemplar para no recibir un castigo permanente.

La felicidad suele llegar aparejada de otras acciones. 

El crecimiento humano también nos hace felices.  El crecimiento implica trabajo y esfuerzo pero el resultado puede ser que logremos ser una persona mas profunda.  La profundidad implica mayor conocimiento intelectual, emocional y psicológico.  Así podemos aspirar a la sabiduría, que implica “conocer”, pero sobre todo “entender”.

En todo caso, debemos buscar la claridad, es decir, entendernos a nosotros mismos y a la vida.  Si no hay claridad viene el caos, después se pierde el sentido de la vida y finalmente somos infelices.

Esto nos lleva a desarrollar una filosofía de la vida, ya que sabemos que no existe una correlación directa entre las circunstancias de la vida de las personas y su nivel de felicidad.  Conocemos a personas que tienen todo en la vida y que son infelices y por el contrario existen otros que no tienen nada y son felices.  Nuestra reacción ante la vida depende de nuestras actitudes que se reflejaran en nuestros comportamientos.

Conviene tener la actitud de encontrar algo bueno en todo lo malo que nos sucede.  “No hay mal que por bien no venga”, dice el refrán popular y es cierto, pues en todo momento existen lecciones que aprender para crecer como ser humano.  Las personas que eligen buscar lo positivo en la vida son bendecidas…

Para ser feliz, también es esencial ejercer el auto-control. Las personas siempre buscan la libertad y desdeñan el control, pero la verdadera libertad radica en “ser capaces de realizar aquello que les brinde felicidad”, para esto se requiere un alto grado de auto-control.

En suma, la felicidad implica pasión pero también moderación.  Si le damos sentido personal y trascendental a nuestra vida, con nuestras actitudes y comportamientos, podremos decir que la felicidad es un serio problema, que requiere de mucho trabajo y esfuerzo, pero que efectivamente está en nuestras manos.

¿Cuáles son tus actitudes y comportamientos?  ¿Cómo le das sentido personal y trascendental a tu vida?

Referencia:

Miguel Ramírez Barber, “Actitudes y comportamientos conducentes a la felicidad”, 05 Octubre 2012, http://blogs.cnnexpansion.com/asesor-en-empresas-familiares/2012/10/05/actitudes-y-comportamientos-conducentes-a-la-felicidad/

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